Y al séptimo día ... no llegó la luz

LUGO

En Galdo anuncian medidas de protesta y en Vilares sobreviven sin suministro mientras funciona el alumbrado público

30 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los balances son fríos. Las compañías eléctricas cuentan por decenas a los usuarios sin servicio, pero ni sus oficinas de atención al cliente ni en las administrativas están dispuestos a escuchar los malos ratos que han pasado muchos mariñanos privados de suministro eléctrico. A unos doce kilómetros de Viveiro, la localidad más poblada de A Mariña, todavía una treintena de vecinos viven pendientes de velas, del cámping gas y de algún que otro generador.

Los residentes en O Pontigo, Hermosende y O Batán, de la parroquia viveirense de Galdo, llevan siete días sin suministro. Son alrededor de una treintena de vecinos que, a pesar de pagar religiosamente a Barras la factura mensual, nadie se ha puesto en contacto con ellos a lo largo de toda la semana. Ni siquiera con las personas mayores que han visto como el temporal les ha obligado a sobrevivir a oscuras. José Luis Prieto es uno de los vecinos afectados que sí se ha preocupado de pedir explicaciones acudiendo a distintas oficinas que Begasa tiene en la ciudad del Landro. Las consultas formuladas desde el martes a la empresa vía telefónica tampoco han surtido efecto; ni siquiera la visita a la subestación de Magazos.

Problemas con la línea de baja

Los residentes en estos tres núcleos de Galdo se quejan de que los cables de la línea de baja tensión que parten del transformador continúan tirados por el suelo, de que la avería siga sin resolverse y de que Begasa se haya limitado a instalar un generador en A Feira. A 150 metros de este lugar se encuentra una de las primeras casas de Pontigo, sin servicio eléctrico.

Los afectados reclaman la mediación del Concello para que inste a Barras Eléctricas a garantizar un servicio por el que pagan y también solicitan a la Consellería de Innovación e Industria que exija a la compañía eléctrica que explique las actuaciones ejecutadas en los últimos días y las prioridades que aplicó a la hora de ordenar y ejecutar las reparaciones.

Al igual que otros mariñanos que ayer continuaban sin suministro eléctrico, estos residentes en Galdo se sienten discriminados por vivir en núcleos rurales. Mientras ellos siguen sin luz en sus hogares, el alumbrado público funciona con total normalidad en ésta y en otras muchas parroquias enganchadas a generadores y velas. Tanto José Luis como Manuel López, cuyos padres ancianos llevan una semana sin corriente, anuncian que iniciarán medidas de protesta si durante el día de hoy los núcleos de O Pontigo, Hermosende y O Batán no recuperan el suministro eléctrico.

Quejas en Ourol

Otros perjudicados son los residentes de Vilares (Ourol), quien ayer, sobre las ocho de la tarde, denunciaban a La Voz la situación en la que viven. Aseguran que mientras que el alumbrado público funciona perfectamente la corriente sigue sin llegar a las casas de los abonados.

Hoy por la noche se cumplirá una semana del apagón que sumió a buena parte de A Mariña en la oscuridad. Los núcleos más poblados vieron como el servicio se restablecía con cierta celeridad (hasta 48 horas). También en cuestiones eléctricas, el rural sigue siendo la asignatura pendiente de Galicia.