Con el fin de regularizar la señalización viaria, el Ayuntamiento llevó a cabo, en lo que va de año, intervenciones en una veintena de calles. El exceso de señales dificulta su interpretación en algunas vías, mientras que en otras hay placas que no resultan visibles debido a árboles, vallas, banderolas publicitarias y otras piezas similares. En el caso de la avenida de Ramón Ferreiro, la señalización horizontal provoca confusión y puede dar lugar a situaciones peligrosas.
El gobierno local señaló que, a lo largo del año en curso, el Ayuntamiento intervino en unas veinte calles para retirar algunas señales, situar mejor otras e instalar nuevas placas. Las vías principales en las que hubo cambios fueron las siguientes: Ronda da Muralla, Carlos Azcárraga y Montero Ríos, puente romano y carretera vieja de Santiago, polígono de O Ceao, Fonte dos Ranchos, Ronda do Carme, Alfonso X, avenida de Madrid, As Fontiñas, avenida de A Coruña, Monforte y Miguel de Cervantes, así como en Castelao. Igualmente, se llevaron a cabo cambios en Ruiz de Alda, Conde, Mariña Española, Praza do Rei, Vilalba, Marqués de Ombreiro y Frai Plácido.
Una calle que está pendiente de la ejecución de obras es la avenida de Ramón Ferreiro. Mientras, los sucesivos cambios en la señalización horizontal llevados a cabo en los últimos años han dado como resultado un caos de marcas viales. Incluso pasos de peatones que fueron anulados vuelven a estar visibles. Para hacerlos desaparecer, cuando concluyó la reforma de la mediana de la avenida, fueron recubiertos de una fina capa de alquitrán; el paso de los coches y el consiguiente desgaste del pavimento, la pintura blanca de los pasos de peatones volvió a quedar al descubierto. ¿Son pasos que deben ser respetados por los automovilistas o no?
Por otro lado, la sucesión de pasos de peatones cada pocos metros en la citada avenida obliga a continuas paradas y arrancadas, con lo que aumenta el consumo de combustible y, por tanto, la contaminación emitida. Tampoco está clara en algunos puntos la separación entre las líneas de detención en los pasos de peatones y las marcas de algunas plazas de aparcamiento sometidas a la ORA.
Por otra parte, mientras en algunas calles hay un, al menos en apariencia, exceso de señalización, en otras vías en los barrios periféricos existe déficit. Como consecuencia es fácil ver indicadores artesanales. En todo caso, el Concello, según indican los responsables municipales, avanza en el trabajo de revisar la señalización de las vías urbanas.