La feria de Augaxosa parece ir creciendo poco a poco hacia su consolidación. Por un lado, el certamen, celebrado ayer, congregó a más de de un centenar de reses de variadas raza y diferentes usos. Por otro, ganaderos de distintos municipios de la provincia y compradores de procedencia dispar se dieron cita en esta localidad de Riotorto, en donde la feria está organizada por el Concello.
La bella estampa de los animales, sin embargo, no parecía traducirse en demasiadas ventas poco después de las 11 de la mañana. Por ejemplo, Moisés García, llegado de Curros (Mondoñedo), explicaba que por un caballo de silla traído a la feria pedía en torno a 1.000 euros, en tanto que el precio de los de monta era claramente superior, alrededor de los 4.000.
Varias causas, pocas ventas
«Non hai vendas, non hai vendas». Ángel Carballo, de Castro de Rei, declaraba y repetía de ese modo su impresión sobre la falta de movimiento económico en las primeras horas de la feria, aunque reconocía que no era un hecho exclusivo de este certamen ni algo vinculado a una sola causa. ¿Hay precios altos? ¿Se acusa falta de liquidez para comprar estos animales? Todo puede estar relacionado, venía a decir.
Como otros, este ganadero había traído a la feria reses variadas: entre ellas, un caballo de silla de siete años por el que pedía 1.200 euros, y un poni de cuatro que tasaba en 600. A unos cuantos metros, no muy lejos, los potros de Estefan Doval, ganadero de Vián (A Pastoriza), merecían la atención de no pocos asistentes, especialmente de los más jóvenes: traducido a cifras el interés, una potra de dos años costaba unos 750 euros. Menos dinero, unos 450, era lo que pedía Alejo Dovale, de O Vicedo, por un animal de corta edad.
Los ganaderos, de todos modos, parecen agradecer que se celebren ferias como esta. As San Lucas, en Mondoñedo, será un próximo encuentro, ya en octubre, para muchos de ellos.