«Leva o xato e xa me pagarás»

LUGO

Los ganaderos dejan salir de sus granjas el ganado frisón de carne sin ponerle precio, que está por los suelos y que ni siquiera alcanza para cubrir el gasto de alimentación

11 sep 2008 . Actualizado a las 10:51 h.

Diógenes Iglesia se conforma con el acuerdo verbal que cierra con el tratante para dejar salir de su explotación, situada en A Rigueira (A Pastoriza), los terneros frisones de carne, que irán a parar a cebaderos de fuera de Galicia. El dinero importa; pero en este caso de poco vale fijar un precio si la cotización está por los suelos.

Este ganadero, que tiene unas 100 reses, explica que la cotización de los terneros anda por los 15 o 20 euros, cantidad que ni de lejos sirve para cubrir los gastos de alimentación. Algunos llegan a venderse por unos 100 euros, pero es, agrega, la excepción y en ningún caso la norma.

Tan bajo ha caído el mercado que de su granja han salido unos 10 terneros sin haberles puesto precio antes: acordó con el tratante recibir una parte de lo que este ingresase por la venta de los animales, que suelen comercializarse en Asturias.

«Leva o xato e xa me pagarás». Así resumía ayer Diógenes Iglesia el sistema de transacción, que, matizó, no consiste en regalar los animales sino en venderlos sin precio fijo como estrategia para evitar gastos. Él, dice, se fía del intermediario que le compra los animales porque lo conoce desde hace tiempo; y en esos años de relación se ha forjado una confianza que le ha servido para averiguar que otros ganaderos siguen una línea similar a la suya.

Iglesia sostiene que parece un poco «ridículo» regatear cuando el precio está tan bajo, teniendo en cuenta que cada día que pasa se incrementa el gasto que requieren. Calculando el desembolso en alimentación, un ternero puede suponer al día 1,2 euros en leche. Sus crías se alimentan con leche de las vacas, de modo que ese es el dinero que deja de ingresar por destinarlo a nutrición. Pero además, a medida que van pasando las primeras semanas, la cantidad de alimento aumenta, y los gastos, también. Otros ganaderos eligen leche en polvo, aunque tampoco así disminuyen los gastos.

Brusco descenso

Diógenes Iglesia echa la vista atrás, y recuerda que en la década de los ochenta cada ternero valía 40.000 pesetas de entonces, unos 240 euros de hoy. Desde aquella década no solo ha desaparecido la moneda de cada país sino que parece haber descendido el interés por la cría de estos animales. El alza de los precios del pienso ha elevado el gasto en alimentación mucho más que la cotización en el mercado, por lo que este ganadero sugiere que una buena idea sería la creación de cebaderos en Galicia, en los que los animales recibirían una alimentación más natural -silo de hierba y maíz, dice- y a la vez menos costosa.

Sin embargo, son conjeturas que están sin concretar. El horizonte más inmediato está en las restricciones impuestas por la lengua azul.

Dispuesto a regalar

Otro ganadero de la comarca chairega-Agustín López, de Matodoso- aseguró ayer, no sin ironía, que estaba dispuesto a regalar terneros recién nacidos ante el bajo precio: «É unha ruína», dijo. Pero la burocracia también llega al reino animal, y los movimientos, aunque sean por motivos desinteresados, solo se autorizan entre explotaciones y con registro sanitario.