Lección mutua sobre la provincia

Benigno Lázare

LUGO

Besteiro anuncia que la Diputación aportará 20.000 euros para becas de niños lucenses del colegio Santiago Apóstol, de Buenos Aires, durante una visita

11 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

«A miña familia é coreana, pero eu nacín aquí e aprendín o galego niste «colellio» dice una niña de ojos rasgados en un casi perfecto gallego pronunciado en bonaerense. Es una más de los muchos alumnos de familias oriundas de países de todo el mundo, que estudian en el Colegio Santiago Apóstol del Centro Galicia, en pleno corazón de la capital argentina. Ella y otros más de cien escolares asistieron a una clase de geografía e historia de la provincia de Lugo, impartida por el presidente de la Diputación, que al final tuvo que contestar a preguntas de carácter social y medioambiental, si bien tampoco se sustrajo a la tentación de dedicar parte del tiempo a explicar la distribución administrativa de España, bastante distinta de la de aquí.

El colegio tiene 500 alumnos, de los que el 70% son de origen galaico. Estos y los de cualquier otra procedencia tienen que estudiar necesariamente tres idiomas, castellano, inglés y gallego, con la misma carga lectiva en este último idioma que cualquier escolar en Galicia. El colegio está subvencionado por la Xunta y ayer Gómez Besteiro anunció que la institución que preside aportará este año 20.000 euros para becas de los alumnos de origen lucense.

En el turno de preguntas de la charla, que fueron mutuas, los niños demostraron que tenían bien preparada la lección, porque sabían perfectamente la superficie de la provincia, la población, tenían noticia de la existencia de la Muralla y, por supuesto, de muchos municipios, de los que son originarias las familias de varios compañeros. También acabaron sabiendo que más de la mitad de la superficie es reserva de la biosfera y que la costa tiene cien kilómetros de playas bañadas por la corriente del Golfo de México y, por lo tanto, con agua más caliente que las Rías Baixas, bajo la corriente de Labrador. La comparación fue cuestionada por algún chaval originario de Pontevedra, en cambio fu aplaudida la comparación que hizo Besteiro entre Maradona y un niño que tenía cierto parecido.

Pericia con los bolos

Además de la sede principal y el colegio, que ocupan una extensión de 9.000 metros cuadrados en plena ciudad, el Centro Galicia también tiene en el limítrofe municipio de Vicente López unas instalaciones deportivas y de recreo de 11 hectáreas, en la orilla del Río de la Plata, que a esa altura solo tiene un ancho de 50 kilómetros. José Ramón Gómez Besteiro y el diputado Melchor Roel también recorrieron estas instalaciones con el presidente, Héctor Fernández, y demás directivos como cicerones. El recorrido tuvo un carácter distendido y el político lucense hizo una demostración de su pericia con los bolos y en la cancha de baloncesto encestó dos canastas, aunque los chavales que practicaban en ese momento sospecharon que las tenía muy ensayadas.

Para no perder los hábitos, nuevamente la jornada de ayer estuvo repleta de visitas y actos diversos, que comenzaron con una institucional al Ayuntamiento de Vicente López. Con el alcalde, acordaron llevar a cabo el próximo año un hermanamiento, siguiendo la política de vincular la provincia a municipios de las zonas periféricas en las que viven muchos gallegos, como también es el caso del uruguayo Canelones. Se da la circunstancia de que al encuentro asistió un miembro del equipo de gobierno, José Menoyo, que es un monterrosino de origen propietario de la empresa de vinagre más importante del país.

Agenda apretada

La apretada agenda de Besteiro lo obligó ayer a no poder atender la invitación del alcalde para asistir a una comida o a una cena. La comida ya la tenía comprometida en la sede del Centro Galicia, y la cena la celebró con la directiva de la Asociación de Empresarios Gallegos. Por la tarde aplazó una entrevista en el diario Crítica y efectuó una visita al Centro Gallego y a su hospital.