En marzo de 1998, el entonces director xeral de Protección Civil, José Francisco Alonso Picón, se reunió en Viveiro con el alcalde, el popular César Aja, para hablar del proyecto de creación de un parque de bomberos mancomunado. Los técnicos, se dijo en aquel momento, determinarían el emplazamiento.
Diez años después, A Mariña continúa sin servicio profesional de bomberos, ni en la nave construida hace más de un lustro en A Espiñeira, en Barreiros, ni en Viveiro, donde se acordó finalmente ubicar el parque del área occidental (tras un largo rifirrafe con Cervo, que se zanjó tras el cambio de Gobierno en Xunta y Diputación).
La pasada primavera se desveló que el parque de Barreiros carecía de licencia de obra, un despropósito más. Y a mediados del mes de agosto la Diputación lucense anunció la adjudicación del suministro de cinco camiones de bomberos para los parques de Barreiros, Chantada, Sarria, Vilalba y Viveiro. Llegarán antes los vehículos que las instalaciones.
En el caso viveirense, tras la cesión definitiva de los terrenos donde irá el parque por parte del Concello a la Consellería de Presidencia, queda la licitación de las obras, «que será en breve, pero los tiempos son inevitables a nivel administrativo», según Roel.