La Sociedad Agraria de Transformación (SAT) Labregos de Lugo, que se creó hace meses y que agrupa a ocho explotaciones de toda la provincia, ha iniciado ya contactos con cadenas de alimentación y con tiendas para iniciar la distribución. Para ello se prevé conseguir una marca propia que agrupe a todos los asociados.
Esa marca, cuyo nombre no está concretado, permitirá poner en el mercado una producción variada, que llegará en envases propios. Patatas, cebollas, fabas y grelos eran los cultivos que hace meses se fijaban como objetivos de la comercialización en las diferentes épocas del año, aunque la gama de posibilidades parece ampliarse: Xulio Rodríguez, agricultor de Mondoñedo que forma parte de la SAT desde sus primeros tiempos, explicó ayer que algunos campesinos habían iniciado la plantación de verduras como repollo y coliflor, pensando en empezar a distribuirlas a finales del otoño.
Adelanto
Mientras tanto, al mercado han empezado a llegar las primeras cosechas tras el proceso de constitución de la SAT, aunque por ahora cada campesino vende por separado. Patatas y cebollas son la mercancía que ha empezado a llegar al mercado, aprovechando que cultivos como el primero de los citados se han empezado ya a recoger: en el norte de la provincia las patatas tienen un proceso que lleva meses de adelanto con respecto a otras zonas.
La distribución que se ha comenzado se efectúa por el sistema de venta directa en diferentes lugares. En Riotorto -que ayer celebró una nueva edición, la de verano, de los mercados anuales organizados por el Concello- expusieron ayer sus productos algunos miembros de la entidad.
Dos variedades
La primera cosecha ofrece peculiaridades en cultivos como la patata. La variedad kennebec, la más abundante, alterna con la agria, que resulta más apreciada por las industrias transformadoras y que además parece encontrar buena salida en el mercado asturiano. Así lo manifestó ayer otro miembro de la SAT -Pablo Pumar, de Riotorto- que además confía en que la creación de la marca común ayude a elevar los precios o cuando menos a mantenerlos.
Por ahora, afirmó Pumar, el kilo de patata kennebec se está vendiendo en torno a 0,80 euros, y el de agria, a 0,40. No obstante, la cosecha de estos meses pasados se ha visto afectada por las fuertes lluvias. Las previsiones que apuntaban a recoger medio millón de kilos de patata y medio millón de cebolla quedan finalmente muy lejos: la cosecha quedará en torno al 50%, aunque se espera llegar a un millón anual de kilos de patata y a otro de cebolla.