Un menor, otro émulo de Fittipaldi

LUGO

La policía detuvo a un chaval que conducía el coche sustraído a la madre de un amigo. Se empotró cuando iba por dirección prohibida huyendo de la policía

30 jul 2008 . Actualizado a las 10:26 h.

Un menor de edad, que le cogió sin permiso el coche a la madre de un amigo para dar una vuelta con él y con otro más, también menores, acabó empotrando el vehículo contra otros dos y contra un edificio en A Milagrosa, después de una persecución policial. Los hechos ocurrieron sobre las dos y media de la madrugada.

El conductor, que lógicamente no tenía carné de conducir, huyó dejando a sus amigos dentro del coche. Finalmente acudió a las dependencias policiales acompañado de su padre.

El coche, que circulaba por la zona de la calle Lamas de Prado, despertó las sospechas de una patrulla policial, al circular a gran velocidad y haciendo trompos. Los agentes dieron el alto al vehículo y su conductor, lejos de parar, emprendió una veloz huída. Recorrió la ronda de Valle Inclán y la calle Milagrosa. Al llegar a la calle Mallorca se metió por dirección prohibida.

El piloto perdió el control del vehículo y chocó contra dos turismos, además de empotrarse contra un edificio.

El turismo como consecuencia de los golpes recibidos no pudo reemprender la marcha. El conductor reaccionó, según fuentes policiales, huyendo a pie por las calles próximas.

Huyó del lugar

Los policías, según la misma fuente, abandonaron la persecución del conductor para interesarse por el estado de los dos menores, que quedaron dentro del vehículo y para comprobar si habían resultado heridos. No presentaban lesiones.

Los funcionarios interrogaron a los menores sobre su propia identidad y la del conductor del vehículo, pero no consiguieron que rompieran el pacto de silencia, hasta que los trasladaron a las dependencias de comisaría.

Una vez en las oficinas policiales avisaron a los padres de los menores para informarlos de lo ocurrido y para que se hicieran cargo de ellos.

Las mismas fuentes informaron que el conductor del turismo se personó voluntariamente en la comisaría de policía, acompañado de su padre. Allí prestó declaración en presencia de un abogado y de su propio progenitor.

Una vez finalizadas las diligencias pudo abandonar la comisaría, acompañado de su padre, que se hizo cargo de él.

El menor, según declaró en las dependencias policiales, se hizo con una copia de las llaves del coche de la madre de su amigo y los tres fueron a dar una vuelta, sin que la propietaria del vehículo tuviera conocimiento de ello.

Los atestados de este caso que levantaron tanto la policía nacional, por la detención del menor, como la local por el accidente del turismo y los daños causados en el vehículo, fueron entregados en la sección de menores de la Audiencia Provincial.