«Me caso y no sé bailar el vals»

Iolanda Fernández

LUGO

Los lucenses que quieren una boda perfecta acuden a clases para poder abrir la danza nupcial con su pareja

18 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Organizar una boda no es una tarea sencilla. Los preparativos acarrean miles de problemas y los novios ciudan al máximo todos los detalles. Todo tiene que ser perfecto, y en la apertura del baile nupcial, los recién casados deben demostrar sus aptitudes como bailarines.

En la Escuela de Danzas María Doval, decenas de lucenses han aprendido ya a bailar el vals vienés. Aunque no garantizan un éxtito rotundo, lo cierto es que la mayoría de los alumnos está «más tranquilo y relajado» en el momento del primer baile como matrimonio. De todos modos, una recomendación que nunca está de más es la de no pasarse con las copas antes del vals.

Clases particulares

La directora de la Escuela, la argentina María Doval, imparte estos cursos de forma puntual ya que «cada pareja tiene su fecha de boda». Aunque, siempre recomienda que se haga lo más cerca posible del día del enlace, «con los nervios y todos los preparativos se te olvida todo lo que has aprendido». Por lo que, lo más recomendable es asistir a estas clases con 15 días de antelación, pero aún así «hay gente que viene el día anterior».

Aunque los tiempos cambian, hay cosas que siguen estancadas, y no sorprende que sean las novias las que se pongan en contacto con María. «Quieren que todo salga bien, y el baile es muy importante». En esta línea, «son también ellas las que tienen máis gracia y a las que les resulta más fácil el aprendizaje».

Estas clases no son exclusivas para los novios, los padrinos también pueden acudir, aunque hasta ahora no se ha dado ningún caso. María justifica el escaso interés de los lucenses por «motivos culturales y por las costumbres de la zona. En ciudades como Madrid, Valencia o Barcelona esto es habitual».

Pero sentirse seguros durante el baile es unha de las prioridades de sus alumunos. En cuatro sesiones de una hora de duración pueden aprender los pasos y movimientos básicos del vals. «Cada clase cuesta 85 euros, pero hay parejas que piden alguna hora más. No es lo habitual, en ese caso, cada clase sólo costaría 25 euros».

Protocolo

Pero, no todo es música y baile. Existen normas de protocolo que son de obligado cumplimiento. «Nunca se puede empezar a bailar nada más comenzar la música. Eso es una introducción». Además, los invitados deben respetar siempre a los novios y a los padrinos en el momento que salen a la pista de baile. Si la elección de la música supone un problema para los novios, María les sugiere a sus alumnos un vals cualquiera. «Mi intención es que se les quite de la cabeza esa idea de me caso y no se bailar el vals. Les ayudo en todo lo que puedo dentro de mis posiblilidades».