Profesiones que rozan el pleno empleo y con prácticas en Europa

LUGO

Directores y profesores de centros que imparten ciclos formativos del área de la automoción (Mantemento de vehículos autopropulsados) reconocen la demanda de profesionales cualificados por parte de pequeñas y medianas empresas. En el Centro Integrado de Formación Profesional Porta da Auga de Ribadeo estudian este curso unos sesenta alumnos, distribuidos en los distintos cursos del ciclo formativo de grado superior de Automoción y en los ciclos de grado medio de Electromecánica de vehículos y de Carrozaría.

«En este sector se roza el pleno empleo», apuntan docentes que imparten clases en el instituto, con amplia trayectoria en la formación de técnicos del automóvil. Reconocen que también este año siguen recibiendo solicitudes de empresas en busca de mano de obra cualificada. La demanda es notable por lo que algunos profesores del Porta da Auga valoran la necesidad de incrementar el número de plazas para poder hacer frente a las solicitudes que reciben de los talleres. Los alumnos hacen prácticas durante tres meses al finalizar el segundo curso del ciclo y, al concluir, en muchos casos ya quedan contratados.

Pero no solo los pequeños y medianos negocios de A Mariña buscan especialistas en el centro ribadense. Los docentes reconocen que mantienen buenas relaciones con Citroën, para que los estudiantes tengan la oportunidad de hacer prácticas en factorías más grandes. La tercera vía es la posibilidad de completar la formación en otros países, adonde los estudiantes viajan durante un mes para conocer cómo se trabaja en empresas de Italia o Alemania. Es la alternativa para entender otras realidades y compartir conocimientos teóricos adquiridos durante el curso escolar.

El futuro profesional

«Debido a la evolución de la automoción, los talleres nos demandan, cada vez más, gente bien preparada», indican desde el instituto, a la vez que reconocen que, cuando concluyen el ciclo, la mayor parte de los estudiantes encuentra trabajo en la zona. Otros, los menos, optan por continuar estudios superiores y se matriculan en alguna ingeniería. En cuanto a los que deciden hacer prácticas en el extranjero, la mayor parte regresan: «Es solo un mes de formación, pero es una experiencia muy positiva y enriquecedora para el alumnado».

En el centro integrado ribadense tienen claro que lo importante es adaptar los conocimientos a los tiempos y a la tecnología. Además de incentivar al alumno, el instituto pone de su parte «buenos medios y una atención personalizada».