Parada militar casi pasada por agua

B.?L.

LUGO

Si el lunes fue la Marina la encargada de acompañar la procesión de la Semana Santa, ayer le tocó el turno al Ejército de Tierra, con una unidad de la Brilat

19 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Pese a que sólo hace quince días que tomó posesión como comandante militar de A Coruña y Lugo, el coronel José María Timón Sánchez ya visitó la ciudad dos veces. La primera fue el pasado viernes, para presentarse oficialmente al subdelegado, al alcalde y al presidente de la Diputación, y ayer regresó a la casa consistorial de nuevo para participar en la procesión del Buen Jesús y del Nazareno, al frente de una unidad de la Brilat Galicia VII, con base en el antiguo campamento pontevedrés de Figueirido.

A las siete de la tarde estaba prevista una parada militar delante de la casa consistorial, sin embargo, estuvo a punto de ser suspendida y apenas duró unos minutos debido a la amenaza de la lluvia. Por el mismo motivo, el acto fue presenciado por muy poco público, resguardado en los soportales del propio Concello y de los edificios del cantón de la Praza Maior.

La unidad, integrada por unos 25 músicos de la banda y por otros tantos soldados, entró en la plaza a las siete y media procedente de Bispo Aguirre. Tras permanecer formada delante del edificio municipal unos cinco minutos, el comandante militar y las demás autoridades pasaron revista y un par de minutos más tarde ya estaban desfilando de nuevo, en esta ocasión por el cantón.

La celebración oficial de la jornada comenzó con una recepción al jefe militar en el despacho de la alcaldía, a la que asistieron, además de José López Orozco, miembros de la corporación municipal de los tres grupos políticos, el subdelegado del Gobierno, la vicepresidenta segunda de la Diputación, el teniente coronel de la comandancia de la Guardia Civil y responsables de otros cuerpos de seguridad.

El alcalde y el comandante militar intercambiaron regalos y el primero le entregó al segundo un vaciapetos hecho en madera y plata. Posteriormente, Timón Sánchez firmó por primera vez en el libro de honor del Concello. Además de recordar que era la segunda visita oficial y de agradecer la recepción en la casa consistorial, expresó el deseo y su convencimiento de que la participación en la procesión del Buen Jesús se prolongará en el futuro. En el libro oficial dejó constancia «del gran honor de presidir esta procesión, y hago votos porque las relaciones entre el Ejército y Lugo se mantengan tan estrechas y tan cordiales como siempre».

La recepción en el consistorio finalizó con un aperitivo poco antes de las ocho de la tarde. Posteriormente, las autoridades presentes acudieron a la plaza de Pío XII para recorrer con la procesión las principales calles del recinto histórico.