«Caíño y sousón sólo dan verdor y dureza si las uvas no alcanzan maduraciones muy exigentes»

La Voz

LUGO

Alfonso Losada, investigador de la Estación de Enoloxía e Viticultura de Galicia (Evega), aborda con cautela el fenómeno del cambio climático, aunque asume que las características de las últimas vendimias obligan a replanterse muchos conceptos. «En Galicia partíamos de que la vendimia que no se hacía antes del 15 de septiembre estaba abocada al fracaso, pero las últimas cosechas nos han desmontado el argumento», explica. -¿Qué traerá el fenómeno del cambio climático a la viticultura gallega? -Es una incógnita. Hay hechos anómalos, pero pueden ser consecuencia de un ciclo. No dispongo de datos suficientes para poder opinar, ni creo que los tenga nadie. Si se confirman las previsiones sobre el cambio climático, Galicia tendrá una mayor integral térmica y mejores condiciones para la elaboración de vinos tintos. Es cierto que en los últimos años las condiciones de la vendimia han sido excelentes, hubo tan poca lluvia que luego ni siquiera salieron setas. La pregunta es si las cosas van a seguir así. -Hay quien recomienda ya plantar en la Ribeira Sacra cepas de ciclo más largo, como caíño o sousón. -Yo sería muy prudente a la hora de plantar este tipo de variedades, que necesitan una integral térmica muy elevada. El caíño y el sousón sólo dan notas negativas al vino si no alcanzan maduraciones muy elevadas. Para que tengan taninos suaves, y pierdan las sensaciones de verdor y de dureza, tienen que alcanzar los catorce grados de alcohol y eso no se consigue en todas las viñas. A lo mejor, lo que hay que hacer es replantearnos la selección clonal de la mencía, adaptarla a las nuevas circunstancias. -¿No sirven los criterios que se siguieron hasta ahora? -La selección de las plantas se hizo buscando ciclos cortos y ahora resulta que en la vendimia no hay problemas de lluvias ni de podredumbre. La incógnita está en saber cuánto tiempo durará la situación actual. Yo no tengo una respuesta e insisto en que hay que ser muy prudentes a la hora de reconvertir el viñedo. Cambiar el concepto de vino es un tema delicado. Galicia se identifica con vinos suaves y aromáticos y habría que valorar cómo reaccionaría el mercado si la mayoría de las bodegas ofrecen un producto diferente.