Hay otros tramos que obligan a situar la apertura total de la Transcantábrica en el Occidente asturiano más allá de la frontera del 2010. De hecho, desde el propio Ministerio de Fomento así lo reconocen. Los optimistas presagios, reiteradamente expresado por los presidentes de Asturias y Galicia, Vicente Álvarez Areces y Emilio Pérez Touriño, de que la autovía sería una realidad en el año 2009, no se cumplirán.
Será así (a la espera de la evolución del Barres-Ribadeo), por el tramo Otur-Villapedre, todavía en fase de redacción del proyecto tras haber ganado los vecinos un recurso contra el trazado original; y por el Navia-Tapia, con sus 12,4 kilómetros el de mayor longitud, que en estos momentos ha sido licitado pero todavía está pendiente de adjudicar.
A ambos hay que sumar el Muros del Nalón-Las Dueñas, cuya apertura Fomento sitúa en junio de 2009.
En total, treinta kilómetros que impedirán que la autovía del Cantábrico sea una realidad el próximo año.