Derbi en la pista y en la grada

LUGO

La intensidad de los equipos sobre el parqué tuvo su espejo en la grada, donde más de 4.000 aficionados disfrutaron del partido

13 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El primer derbi disputado por el Leche Río Breogán y el Beirasar Rosalía en la LEB Oro dejó en el Pazo Universitario la mejor entrada de la temporada y el ambiente de las grandes ocasiones. Media hora antes de que comenzase a botar el balón ya se podía adivinar que el partido de ayer tenía un sabor especial. Había más gente, más colorido, más ambiente. Y todo se multiplicó a partir del salto inicial.

La hinchada local, mucho más numerosa, no dio tregua. Atronó sin desmayo. Pisó el acelerador a fondo cada vez que no estuvo de acuerdo con las decisiones arbitrales y empujó en todo momento.

La veintena de seguidores de la Peña Inferno Azul, que acompañó al Rosalía, también puso todo de su parte. Pero solo consiguió hacerse oír en la primera parte, aprovechando los escasos momentos en los que la afición del Leche Río aflojaba en los decibelios, y cuando a falta de cuarenta segundos un rebote en ataque de Montañana dejó el partido visto para sentencia. A la conclusión, los jugadores se acercaron a agradecer el apoyo. Entre todos dibujaron una piña.

Hubo también seguidores santiagueses que se desplazaron por su cuenta y que se confundieron en la grada con los aficionados lucenses. Imperaron la buena vecindad y la deportividad en todo momento.

Al final, el derbi tuvo todos los ingredientes de un derbi: competitividad, intensidad, rivalidad, colorido. Y todo en armonía.