El preparador lucense José María Álvarez ha organizado una velada de boxeo mañana en la que se verán las caras varios campeones júnior de Galicia y España
20 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.El deporte de las doce cuerdas suele llegar al espectador medio a través de la pantalla de cine o, si no, vía televisor de plasma, en formato estreno de DVD. No es raro que ocupe espacios informativos que se evaden de lo deportivo y, en ocasiones, entupen la visión de un deporte con juicios de valor miopes. Demasiada parafernalia para un deporte que en España trata de abrirse paso entre la normalidad, y que cuenta en Lugo con valores en alza, como Alberto Piñeiro, lucense de escasos 18 años y peso wélter, o de Mario Leandro Varón Cardona, de 23 años, peso pesado, nacido en Colombia y llegado al boxeo en la ciudad amurallada.
Ambos se subieron al ring jóvenes, pero cuando Mario se enfundó los guantes a los dieciocho, Alberto ya ha dado sus primeros pasos en la competición, dando muestras y pruebas del potencial de sus puños: medalla de oro en los últimos campeonatos de España, y ocupa el número uno del ránking en el peso medio. Les acompaña su entrenador y mánager, Álvarez, socio y presidente del Boxing Club Cidade de Lugo, y además, hombre para todo y una de las almas del mundo pugilístico en la ciudad.
Este veterano preparador ha organizado para el primer día del invierno una velada de boxeo en el polideportivo de A Piringalla, donde se darán cita las jóvenes promesas del boxeo gallego frente a la nueva hornada de púgiles de la comunidad de Madrid, todos ellos campeones estatales en sus categorías. Por la parroquia lucense salen Alberto y Mario, púgiles del futuro, que se encarga de dar forma Álvarez, encantado de buscar talentos. «Alberto comenzó con el boxeo a los dieciséis. Mario, a los dieciocho. Lo mejor es comenzar siendo jóvenes», recuerda.
Alberto asiente, y hace memoria de cómo empezó todo: «Quería hacer deporte, iba al gimnasio, y siempre me gustaron los deportes de contacto». Comenzó a haberse con el boxeo, y al poco tiempo, le propusieron pelear. Alberto lo recuerda con una sonrisa. Para Mario, fue un poco diferente, pero no demasiado. Llegó siendo un chaval a Ponferrada, pero al poco se traslado a Lugo, y de la mano de Álvarez, también se subió: «Al empezar tarde, los primeros combates no me enteré de mucho. Pero cada uno me hace crecer, y he ido mejorando». Algunos combates finiquitados con potentes izquierdazos así lo demuestran.
Noche deportiva
Ahora se preparan para mañana a las diez de la noche. Dos combates amateur, entre Erick Pambani, campeón de España de peso pluma, un fijo en la selección española, «un talento sin igual» según Álvarez se enfrentará a César Martínez, vigués campeón de los plumas.
En el último combate, Piñeiro se medirá a Alfonso Orio, en lo que promete ser una lucha trepidante antes de preparara el combate de profesionales entre Mario y el ruso Anlli Cshormeacheg.