Juan Antonio Corbalán explicó a los empresarios lucenses las claves del éxito del Real Madrid como equipo y su aplicación en los centros de trabajo
01 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.¿Por qué el Real Madrid llegó a la elite del baloncesto europeo? El secreto lo desveló ayer ante un nutrido grupo de empresarios lucenses su mítico ex jugador, el internacional y base Juan Antonio Corbalán, que permaneció durante toda su carrera deportiva (1972-1988) en el club.
Corbalán fue invitado a Lugo a que expusiera su conferencia «El liderazgo al servicio del equipo» por la CEL y Caixa Galicia, que aprovecharon el encuentro empresarial para firmar un convenio de colaboración. Por la patronal lo suscribió su presidente, Eduardo Jiménez y por la entidad de ahorro, su director territorial, Walter Álvarez Álvarez.
Corbalán no necesitó micrófono para transmitir sus vivencias al auditorio. El licenciado en Medicina, que fue considerado el mejor palmarés individual en la historia del baloncesto partió de una sencilla pregunta que le formularon a él en múltiples ocasiones, antes de que se decidiera impartir conferencias sobre ello: ¿cómo manejaba el Real Madrid como equipo una final de los juegos olímpicos?, aunque perdiera.
El ponente explicó que empezaron a rascar para saber por qué unos jugadores están en mejores condiciones que otros. Se trataba de llegar a conclusiones propias, que sabía que podían estar reflejadas en libros de los gurús de las universidades.
«Analizamos otros grupos -explicó- como los montañeros, que no juegan por dinero y sí se juegan la vida». Corbalán comentó que llegaron a una primera conclusión que consistía en que un elemento que subyacía era la buena relación de los integrantes de los equipos.
El conferenciante planteó que este buen ambiente no surge espontáneamente, sino de hacer bien las cosas. «Los equipos -dijo- se comportan como sistemas, con capacidad de interrelacionarse» y estas interconexiones son de habilidades diferentes, que según explicó funcionan igual que el organismo, que está regido por el cerebro.
El conferenciante admitió que creía que su equipo era especial. Corbalán cree que cuando él llegó en el año 1971 heredó una historia de jugadores anteriores, entre los que citó a varios, «que habían creado algo». «El cambio generacional -puntualizó- lo gestionabamos como una herencia para donar a futuras generaciones, con un valor añadido». En su opinión, este concepto se puede traspasar a todos los ámbitos incluido el de la empresa.
Anécdotas
Corbalán no dejó de contar algunas anécdotas como la que le ocurrió a Cristóbal, en su último contrato. «En el Real Madrid -dijo- ganábamos poco, pero el último año Saporta daba un 10% más de lo que te había estado racaneando a lo largo de tu vida deportiva y te marchabas con otra sensación».
Contó que Saporta, el presidente, le propuso al jugador que escribiera en un papel la cantidad que quería ganar en el último año en el equipo y que él haría lo mismo, para después intercambiarse los papeles.
Así lo hicieron. Cristóbal escribió una cantidad que estimó que era la de mercado y Saporta puso «lo que tu quieras», con lo que acabó cobrando lo que había estimado que debía de percibir.
Entre las claves que aportó fue la de la figura del líder, que definió como una persona que debe de estar dispuesta a conseguir el máximo rendimiento de su equipo y de crear a su vez otras personas capaces de liderar, tanto a corto plazo como de cara a un relevo.
El conferenciante, que actualmente trabaja en la clínica internacional Ruber, en el área de Fisiología del Ejercicio, contó que todos los jugadores tenían la sensación de responsabilidad sobre el equipo, al igual que los directivos.
El ponente fue presentado por el presidente de la CEL, Eduardo Jiménez, quien destacó que a través del encuentro para dirigentes Connet pretendían que personas que tienen responsabilidades en este campo aporten ideas «para mejorar la situación general de las empresas de Lugo».