Una partida entre dos veteranos en el cargo de alcalde

LUGO

27 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Para ninguno de los tres grupos municipales es fácil concertar un acuerdo para aprobar el presupuesto municipal.

1 Las dificultades del Bloque Nacionalista. Para el grupo que tiene por portavoz a Xosé Anxo Lage, que vive en Lugo en la oposición mientras comparte el poder con el PSOE en otros muchos ayuntamientos, seguramente no es una opción viable respaldar el proyecto presupuestario y seguir en la oposición. Quizá por ello haya recurrido a la fórmula de proponer el recorte del capítulo de gastos para incrementar el de inversión. Si, como es previsible, no hay acuerdo, los nacionalistas intentarán desgastar al PSOE con acusaciones de primar el gasto frente a las inversiones. En esa línea se movió ya ayer el portavoz nacionalista. «Non entendo cómo alguén pode dicir que no se pode reducir un 5%», señaló.

2 El PP va a lo práctico y busca financiación para los proyectos que defiende. Los populares juegan, por decisión de su presidente provincial y del portavoz municipal, la carta de la responsabilidad institucional. La aprobación del plan económico es una de las mejores oportunidades para demostrarlo. Pero, como es lógico, necesitan rentabilizarlo y sólo pueden hacerlo aprovechando la ocasión para sacar adelante obras que creen de interés para el municipio y para sus votantes. Y en eso están. Los resultados de un acuerdo ayudarían a amortiguar la crítica que podría llegar desde los sectores del PP que podrían tener más dificultades para entenderlo, si finalmente se produce.

3 El PSOE, obligado a pagar el peaje del acuerdo. El alcalde, José López Orozco, fue el espejo en el que se miraron los socialistas gallegos para perfilar pactos con el Bloque. Durante el mandato 1999-2003 socialistas y nacionalistas compartieron gobierno en Lugo. Tras aquellos cuatro años y otros cuatro de mayoría absoluta del PSOE, y de oposición muy dura del BNG, las posibilidades de que alcancen acuerdos en las actuales circunstancias son limitadas. Frente al permanente desencuentro PSOE-BNG, el PP ofrece a Orozco en este caso una fórmula aceptable para los socialistas por su moderado calado económico. Y, al menos ayer, planteada, de cara a los medios de comunicación, con medida suavidad por un veterano de la política municipal que sabe lo que es gobernar sin y con mayoría absoluta.

4 Las obras que quieren los populares. Buscan fijar financiación para conseguir al menos una pista polideportiva modulable, que se pueda montar allí donde sea necesaria. Ya consiguieron que el alcalde diga que es posible, mediante acuerdo con una distribuidora, atender su propuesta de establecer wifi en algunas plazas de la ciudad y en un parroquia, aunque los usuarios tengan que abonar una pequeña cantidad. El PP quiere que con cargo al Urban se habilite una sala de conciertos en la antigua cárcel y se efectúe un estudio para la implantación de talleres artesanales en A Tinería. El PP intenta que el Concello adquiera una motoniveladora para la zona rural y fije un plan de actuación consensuado. Pretenden lograr recursos para aumentar los puntos de recogida de plásticos agrícolas y una campaña contra el feísmo urbanístico en la zona rural. Reclaman una partida para una guardería infantil en O Ceao, un proyecto en el que Orozco dijo que ya está comprometido el apoyo municipal. Propone un circuito de motocross en Rubiás y cubrir la pista del parque de tráfico.