El Concello de Guitiriz sigue adelante en su empeño de convertir la Casa da Botica, uno de los edificios más emblemáticos del casco urbano de la capital del municipio, en posible sede de diversos servicios públicos y en apartar al inmueble de un fin destinado a albergar viviendas.
Un pleno convocado para el próximo viernes por la tarde tratará la modificación de uso de la parcela en que se asienta el edificio -ubicado en la rúa do Concello, frente a la casa consistorial y con un espacio en su parte trasera-. El cambio implicará que la parcela pase de ser suelo urbano a dotacional. El Concello guitiricense inició con los propietarios unos contactos que finalmente no fructificaron -se llegó a fijar un día para firmar la escritura de compra, aunque el plan se frustró en el último momento-, si bien el cambio urbanístico previsto puede abrir nuevas vías.
Una falta de acuerdo con los dueños del inmueble -cuya propiedad, según fuentes municipales, está repartida- permitiría acudir a la expropiación para conseguir que el edificio pasase a ser de titularidad municipal. De hecho, en el informe redactado a instancias del Concello se recoge el precio fijado para abonar en una hipotética expropiación.
Esa cifra sobrepasa los 400.000 euros, lo que supone prácticamente lo mismo que la cantidad recogida en los presupuestos de este año y del pasado para comprar la casa tras un acuerdo con los propietarios. De todos modos, la alcaldesa local, Regina Polín, aseguró ayer que el Concello seguía abierto al diálogo y que no descartaba un acuerdo en los próximos meses.
El cambio de uso que promueve el Concello tendrá repercusión en la normativa urbanística municipal. La intención que mostró Polín ayer apunta a que el cambio aparezca recogido en el futuro Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM), cuya tramitación aún está en su fase inicial. Mientras tanto, ayer dijo contar con sendos informes favorables de las consellerías de Medio Ambiente y de Política Territorial que avalaban esa propuesta de cambio de calificación.
Incorporado a las normas
Sin embargo, una hipótesis que puede darse como probable por la lentitud con la que avanza el PXOM y cuya verosimilitud reconocía ayer la alcaldesa es que el cambio de uso de la parcela concluya antes que la tramitación del plan general. En ese caso se incorporará a las normas subsidiarias vigentes, lo que permitiría realizar trabajos en el edificio.
En un pleno celebrado en agosto se acordó suspender por 12 meses las licencias que implicasen parcelación de terrenos, edificación o demolición. Esa decisión plenaria supone un paso en la conservación del edificio, ya que impide su derribo.
La intención del Concello guitiricense consiste en convertir el edificio -que tiene planta baja y dos más, con unos 200 metros cuadrados en cada una- en sede de dependencias sociales y de un pequeño museo. Esta instalación estaría en la planta baja, en tanto que el resto del edificio se dedicaría a servicios para la tercera edad.
Esa superficie interior lo hace válido, según el gobierno local, para albergar dependencias como un centro de día. El Concello realiza los últimos trámites para abrir en un local alquilado un centro de ese tipo, que tendrá 12 plazas.