Santiago

La Voz

LUGO

Pasan los años y la autovía que debería unir Lugo con Santiago está paralizada. Hasta el punto de que hay un tramo, entre Palas y Melide, que aún está por definir. El alcalde de Compostela no para de quejarse por la necesidad de esta autovía e incluso la reclama por la A-6 y no por Palas. La Diputación de Pontevedra pide que se desvíe por Agolada. Y Fomento y los políticos lucenses mantienen esta vía en un limbo que va de la indefinición del trazado a lanzar frases sobre el eterno inicio de las obras. Los lucenses seguimos sin un acceso digno y a la capital de Galicia, o sea, al futuro AVE.