Comienza la cuenta atrás

P. Castellano

LUGO

A tres semanas de las fiestas del San Froilán, el pulpo ya es uno de los productos demandados en el mercado

13 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

La cuenta atrás ha comenzado para todos los lucenses. Sólo quedan tres semanas para que las esperadas fiestas del San Froilán den el pistoletazo de salida en la capital de las murallas, y los numerosos restaurantes y establecimientos de la ciudad ya se están frotando las manos.

Uno de las características de la fiesta que más llaman la atención a los turistas es la gran cantidad de productos típicos que se consumen durante estas fechas. Muestra de ello es la gran cantidad de personas que se concentran en los alrededores del recinto ferial para degustar el conocido «pulpo á feira», «a carne o Caldeiro», o la mejor de las empanadas. El día 4 de octubre, rara es la casa lucense en la que no se disfruta de un abundante plato de pulpo con «cachelos», buen vino, y algunas delicias de repostería.

Tiempo de excesos

Si se analizan los gastos de cada casa, se comprueba fácilmente que del 4 al 12 de octubre los presupuestos de los lucenses se disparan considerablemente. Aquellas personas más preocupadas por el gasto que supone el San Froilán planean, algunas semanas antes, como sacarle el máximo partido a las fiestas sin tirar la casa por la ventana.

La técnica más empleada es la de comprar con anterioridad el menú completo que se va a poner en la mesa el día 4, para después congelarlo. «O prezo do polbo no mercado sube moito a medida que se achegan as datas das festas, polo que ás veces é moito máis rentable mercalo algunhas semanas antes», indicó Pilar García, una clienta habitual de las pescaderías de la plaza de Abastos, en Lugo.

Los precios del codiciado manjar, tres semanas antes del San Froilán, varían dependiendo del establecimiento donde se compre y si está congelado o no. En las grandes superficies, como Carrefour, el kilo de pulpo fresco del Mediterráneo está a ocho euros con cincuenta céntimos, mientras que el congelado asciende a los nueve euros y medio. El gasto es próximamente el mismo que el que se da en negocios de congelados como Gran Sol, en la calle San Roque, donde el precio oscila entre los ocho y los diez euros, dependiendo de la época. Por lo que respecta a bares y restaurantes, el precio de la ración no acostumbra a modificarse, aunque en algunos casos si varia la abundancia en las raciones.

Los dulces más vendidos

El postre es parte fundamental de cualquier menú festivo que se precie. Dulces típicos como las tejas, cañas y milhojas no pueden faltar. «Octubre es el mes de más ventas de todo el año. Los turistas nos hacen muchos encargos. Las cañas de crema y pastas de té, son los productos estrella» , afirmó José Ramón Rodríguez, encargado de la pastelería Madarro, una de las más reconocidas en Lugo.