Si hace poco más de un lustro los constructores oriundos de la costa tuvieron que hacer frente a la competencia de empresas con distinta procedencia dispuestas a edificar en A Mariña, hoy en día todo el sector inmobiliario tiene un fuerte rival: los inversiones que impulsan el mercado de la reventa. En concellos como Foz, con mucha tradición de alquiler de vivienda para veraneo (el Concello dispone de un servicio de información inmobiliaria en la página web oficial), muchos se quejan de que por primera vez no han tenido inquilinos los dos meses veraniegos. En este municipio a nadie se le pasó por alto la cantidad de pisos que días después de ser entregados en junio ya lucían el cartel Se Alquila. Frente a esta opinión algunas inmobiliarias aseguran que ha sido un buen año de arrendamientos.
Sobre esta competencia también se pronuncian los agentes inmobiliarios consultados. «La vivienda de segunda mano, incluso sin estrenarse, ha crecido en los últimos años y el precio que fijan los particulares es, en ocasiones, mucho más elevado que el que ponen las constructoras para vender un piso de primera mano».
En las inmobiliarias reconocen que si bien el precio de la vivienda se mantiene y sigue creciendo «pero más despacio que en los últimos tres años» la reventa no se rige por ningún precio de referencia.