Mucho cuidado con el pasado

LUGO

Vilalba empieza a trazar una ruta que divulga yacimientos y cruceiros, lo que implica medidas de conservación

22 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Entre Roza das Modias (Alba) y Pena Grande (Santaballa) hay una distancia de unos 12 kilómetros. De una a otra hay también una distancia de unos 9.000 años: se calcula que el primer lugar, que alberga cámaras funerarias, data de 3.000 años antes de Cristo, en tanto que el segundo se asocia con 12.000 años antes de esta era.

Pero hay una distancia, al margen de los criterios empleados para medirla, que cada vez es más corta, dado que se han organizado excursiones, en las que ha intervenido el Museo de Prehistoria e Arqueoloxía, por esa ruta. La medida, que permite visitar otros elementos, partió del Museo de Prehistoria e Arqueoloxía de la capital chairega, cuyo director, Eduardo Ramil, comenta los pasos que deben darse para colocar el itinerario en las debidas condiciones. Documentación. Es importante precisar la importancia de cada lugar y plasmarla ante los visitantes. Ramil destaca que la protección del patrimonio tiene incluso efectos disuasorios: si está bien conservado, es menor el riesgo de daños.

El tamaño de los carteles debe de ser más bien pequeño, y su contenido, didáctico. El panel explicativo nunca debe crear impacto visual en el entorno, y sus textos deben contener datos que expliquen las características.

Aunque no se conoce la existencia de daños irreparables, se ha detectado que en lugares como Roza das Modias se llegó a pasar una tiza sobre alguna de las líneas de los grabados. Tal situación parece reforzar la necesidad de acometer medidas: «Si un sitio está bien cuidado, la gente se retrae», dice Ramil.

Roza das Modias es de propiedad privada. En la misma situación está Pena Chantada, perteneciente a la parroquia de Santaballa, La Pena Grande, ubicada en Santaballa, aparece actualmente como de dueño desconocido. Tal clasificación tiene que ver con el proceso de concentración parcelaria de esta parroquia. De mantenerse la situación, podría pasar a ser de titularidad pública en el plazo de cinco años, y quedaría en manos de la Xunta.

Alguna excursión organizada por el museo empezó en el puente de Saa, situado en la parroquia de Insua. El itinerario siguió a continuación por el cementerio parroquial de Alba -buen ejemplo de arquitectura neogótica del municipio-, por el castro de Gondaísque -cuyo origen puede situarse entre el siglo III antes de Cristo y el II de nuestra era-, por el cruceiro de Lanzán (Tardade) y por la iglesia parroquial de Codesido, construida a finales del XVIII en el recinto de un castro. En la parroquia de Santaballa, además de los dos mencionados yacimientos, se visita el cruceiro de Bordelle, que data de finales del XIX, como el de Tardade.