«¡¿Y para comer un pulpito...?!»

Lucía R. Insua*+ lucia.rey@lavoz.es

LUGO

Afamada gastronomía. «¡¿Y el asunto de comer un pulpito y eso...?!». Esta pregunta, formulada por un turista granadino, fue una de las muchas que, como cada día, ayer se respondieron en la oficina de turismo de la Xunta en la Praza Maior. No en vano, la gastronomía es ya, junto con los restos arqueológicos y la naturaleza, el aspecto más atractivo para los visitantes que llegan a Lugo. «Muchos vienen con la idea preconcebida del pulpo y el lacón con grelos, pero también se dejan aconsejar en relación con otro tipo de platos», explica una de las informadoras de la oficina turística municipal de la praza da Constitución, Noelia Bascuas. Aunque el tiempo no ha ayudado demasiado en lo que va de verano, Bascuas confía en mantener las cifras de visitas del año pasado.

La muralla, el mejor reclamo. La muralla romana sigue siendo el mejor reclamo para atraer forasteros, más aún desde que en el año 2000 fue declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. En relación con los vestigios arqueológicos, le siguen, por orden, la Casa dos Mosaicos, el recién abierto centro de interpretación de San Roque y la sala de exposiciones Porta Miñá. Por proximidad geográfica, buena parte del turismo de la capital lucense procede del norte de España -destacan de las comunidades de Asturias, Cataluña, País Vasco o Madrid-, pero en lo que va de 2007 ha aumentado considerablemente el peso de los visitantes extranjeros, especialmente de franceses, alemanes, italianos y argentinos. «A veces son segundas y terceras generaciones de emigrantes que visitan España y preguntan por sus lugares de origen», indica la otra informadora de la oficina de turismo del Ayuntamiento de Lugo, Victoria Valcárcel.

Naturaleza y ciudad viva. Según datos que maneja la oficina de turismo, el entorno natural de la ciudad es un elemento al alza. «Las cuatro rutas de senderismo del Miño y el Mera están teniendo muy buena aceptación», señala Valcárcel. Indican que el turista estándar que se desplaza a Lugo es una pareja, de entre 30 y 40 años, sin o con pocos niños, con ganas de conocer ciudades tranquilas y con encanto en estancias cortas. En este sentido, Bascuas explica que la gente «se marcha encantada porque el casco histórico es peatonal y los jardines del interior de la muralla están muy cuidados». Otro de los puntos en que inciden a los viajeros es en que las actividades culturales que se organizan. «La ciudad está viva todo el año», apostilla Valcárcel. Según informan en la oficina de turismo de la Praza Maior, en los alrededores de Lugo, los destinos más demandados son el templo paleocristiano de Santa Eulalia de Bóveda (Lugo) y la fortaleza medieval de San Paio de Narla (Friol). Ya en la provincia, solicitan información sobre A Mariña -con la playa de As Catedrais como principal bandera de reclamo-, las pallozas de Os Ancares, O Courel y la Ribeira Sacra -especialmente los catamaranes del Sil-.

Reformas en la Praza do Campo. Este mes, los visitantes encuentran en el medio de la praza do Campo una estructura de madera que esconde los trabajos de restauración de la fuente. Para minimizar el fuerte impacto visual, el Concello pretende colocar varios paneles fotográficos en los que se observe la antigua silueta de la fuente; ya ha comenzado a recopilar imágenes previas a las obras.

Artes no Camiño. Por otra parte, el Círculo das Artes de Lugo acogió ayer por la noche la inauguración del Festival Orfeo Favola in Musica C. Monteverdi. El encuentro abrió el tercer Encontro Musical Artes no Camiño, organizado por el Xacobeo, que se desarrolla hasta el 24 de agosto en localidades del Camino de Santiago.