Rúa da Raíña
23 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Más de medio centenar de personas acompañaron al director del Instituto As Mercedes, de Lugo, Juan Rodríguez Conde , en el acto de entrega de la medalla de oro a la labor educativa, que le concedió el Foro Universitario Europeo Reyes Católicos. La entrega tuvo lugar a primera hora de la tarde de ayer en el paraninfo de la Diputación de Lugo, efectuada por el presidente de la entidad, Francisco Cacharro , acompañado por el presidente del foro y también senador Miguel Pampín , y por el subdelegado del Gobierno, Jesús Otero . El homenajeado, que como estaba entre amigos fue llamado más veces por su nombre familiar, Chano , que por el de pila, estuvo arropado por su esposa, por una de sus hijas y por una nieta, entre otros familiares. Otro senador, César Aja , fue el encargado de presentar el acto, al que asistieron numerosos miembros de la Asociación de Amigos de Galicia, incluido su presidente, Jesús Busto . También asistieron el alcalde de Taboada, Jesús Ramos Ledo ; el presidente de los comerciantes, José María Seijas , el diputado Julio Padilla ; el presidente de Iniciativas Turísticas de O Grove, Rafael Mourelos los delegados de Educación del Ayuntamiento de Madrid en dos distritos José Macías y Enrique Ramos , el ex delegado de Educación en Lugo Jaime Santoalla y Alfredo Sánchez Carro . Según el acta del acuerdo adoptado por el foro, la medalla, que incluyó un diploma, le fue entregada a Rodríguez Conde por sus más de 35 años de dedicación a la docencia, período al que pone fin estos días. Además de llamarse Juan y ser hoy su onomástica, también es la fecha en la que cumple los 65 años. De su biografía facilitaron información en sus intervenciones el homenajeado, Francisco Cacharro y Miguel Pampín. A propósito, Chano tiene algunos rasgos biográficos poco frecuentes. Nació en París el 24 de junio de 1942, en plena Guerra Mundial, según recordó. Cuando tenía siete años lo trajeron a España y recaló en Lugo. Como su idioma materno aquí le servía de poco, lo llevaron rápidamente al colegio de las Josefinas para que se pusiese pronto al día en el correcto uso del castellano. Preparó el duro examen de paso al Bachillerato con Gregorio Sanz , profesor que, según Cacharro Pardo, tenía «una clara vocación docente», y posteriormente estudió en la Escuela de Maestría Industrial, perteneciendo a la segunda promoción, la de 1962. Como seguía teniendo la nacionalidad francesa, dos años más tarde adoptó la española (detalle que es de agradecer, teniendo en cuenta la pobre proyección exterior que tenía este país por entonces) y juró bandera. Trabajó en las empresas lucenses TRT, de aparatos eléctricos, y Laboratorios Beca que, como recordó su amigo Francisco Cacharro, fueron dos firmas punteras que desaparecieron. También trabajó un tiempo en Dragados, cuando construyó las presas de Belesar y de Velle, pero su vocación más profunda era la de docente, por eso comenzó en Maestría como meritorio y en 1971 aprobó una oposición que lo vinculó al Instituto que ahora deja y del que ya no se desvincularía en todos esos años. El protagonista de la jornada, que recibió grandes elogios y aplausos de los concurrentes, también tuvo constantes recuerdos para múltiples personas, profesores como Delio Mendaña , Antonio Fraguas o Pedro Franco Barreiro , compañeros de claustro y alumnos, uno de los cuales, allí presente, recibió en 1975 un premio en la Feria del Campo de Madrid por un trabajo que coordinó Juan Rodríguez y que le fue entregado por los Reyes.