La despedida

FERNANDO DE ABEL

LUGO

TRIBUNA | O |

15 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

PARECE que el presidente de la Diputación Provincial se nos va, qué pena. En un mundo ideal, en el que la lectura fuese menú diario, probablemente el personal tendría que repasar algunos libros como La fiesta del Chivo , o El otoño del patriarca , o Yo, el supremo , o El señor presidente . Ya se sabe que la perspectiva histórica es endemoniada, pero lo inmediato, en este caso, no lo es menos. Ahí tenemos a nuestro alcalde, el socialista José López Orozco, dándole los parabienes al señor Cacharro en el momento de su despedida política, ensalzando las luces y obviando las sombras. En fin, casi le vamos a perdonar al bueno de Pepe, porque confiamos en que más allá de la cortesía sea consciente de la enfermedad que como colectividad vamos a superar. La historia política de Francisco Cacharro Pardo, para vergüenza de la provincia lucense, es la propia de la ineficiencia, el amiguismo y la ausencia de formas democráticas. Ahora parece que anda muy ocupado intentando jorobarle la Diputación Provincial a su querido Partido Popular, pero cuando deje de enredar, si quiere, podemos abrir un debate a fondo acerca de su nefasta gestión política y de las claves que ha aplicado para mantenerse tantos años en el poder. Ahí queda el trapo, a ver si acepta. Y, por cierto, en lo personal le deseamos al máximo mandatario del organismo provincial salud y buenos alimentos. Faltaría más. redac.lugo@lavoz.es