Milagros con leche y huevos

LUGO

FOTOS: PALACIOS

En directo | Festa da filloa de Muimenta El festejo gastronómico volvió a demostrar ayer que está tan consolidado que resiste incluso la adversidad del mal tiempo y congregó a vecinos y forasteros

01 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Las filloas son «unha delicia» y «case un miragre». Lo dijo ayer, en el pregón del festejo que se celebra cada año en Muimenta para exaltar este producto, el vilalbés Bernardo García Cendán, sociólogo y profesor de la Universidade de Santiago de Compostela. Y varios millares de unidades de ese producto se prepararon y se consumieron durante el día de ayer en esta localidad chairega, que rinde homenaje en mayo a un producto gastronómico que no suele faltar en antroido. El tiempo puso la nota carnavalesca, ya que un día gris, frío y húmedo como el de ayer parecía más propio de finales del invierno que de una primavera con un mes a sus espaldas. La fiesta, en cambio, no tiene nada de disfraz ni de ficción: es una muestra más del espíritu emprendedor y solidario de los vecinos de Muimenta, que en esta iniciativa suelen contar con la colaboración de otras gentes de la comarca. Así, con el trabajo desinteresado de muchos, las filloas estaban ya listas para ser degustadas cuando las autoridades aún estaban subidas al palco de la orquesta, al que accedieron para los discursos de rigor y para la entrega de los premios del certamen de narración y de pintura. En los puestos que cierran uno de los laterales del recinto ferial las filloas casi volaban, demandadas por un público de todas las edades. ¿Dónde está la clave del éxito? Luz Divina López, que vive en Pacios (Castro de Rei), decía, mientras no quitaba el ojo de la plancha: «Segredo non hai ningún»; poco después, sin embargo, agregaba: «Moita paciencia. Esa é a clave do éxito». Cabe suponer, pues, que las filloas se habían hecho sin prisas, ya que su sabor no admitía dudas. Inés Basanta, de Muimenta, apuntaba que el secreto está en tener una buena masa «e sabela bater». Con huevos y leche, más agua y harina, se ponen las bases para que el producto resulte del agrado de todos. Debate Entre bocado y bocado, de todos modos, a algunos aún les quedaba tiempo para debatir cuál es la mejor manera de comer las filloas. Alguno decía que le gustaban hasta acompañando la carne del cocido, mientras no faltaban quienes se declaraban partidarios de comer la filloa con caldo. Mientras tanto, la lluvia que caía con más o menos fuerza según los momentos iba reuniendo a centenares de personas, casi mil, en uno de los pabellones del recinto ferial de Muimenta. Provistos de sus raciones de churrasco, vendido en la fiesta, y de filloas, jóvenes, adultos y mayores se disponían a pasar unas horas de buena mesa y de mejor sobremesa. Todos parecían contentos. Quizá los únicos con derecho a quejarse podrían ser los músicos de la orquesta Almirantes, a quienes la lluvia deslució una sesión vermú en la que no faltaron, como es normal, los pasodobles y las cumbias.