TRIBUNA | O |
03 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.HASTA el momento el esfuerzo del Gobierno, en materia de inmigración, se ha dirigido a dar papeles a los inmigrantes y a soltarles por ahí a su aire. Así se van llenando las ciudades de extranjeros ocupados en sobrevivir al sol, dedicados al top manta, rozando el código Penal, con la sombra del cayuco en la mirada. Mientras tanto, el medio rural se despuebla y centenares de aldeas mueren al viento triste de la soledad y el olvido. De ahí que el proyecto de inmigrantes marroquíes asentados en la zona de Lourenzá tenga el aroma de la novedad y el calor del futuro. Solicitan que se les faciliten terrenos en régimen de arrendamiento para su cultivo. A la iniciativa yo le daría el carácter de prioridad social y a sus mentores el premio Príncipe de Asturias. También al alcalde del Concello mariñano de Lourenzá, Vidal Martínez-Sierra, que apoya la iniciativa, y al delegado provincial de la Consellería de Medio Rural, Emilio López, que prometió estudiarla. Estos marroquíes quieren montar una empresa en régimen cooperativo, con inmigrantes procedentes de zonas agrícolas de su país, ensayar cultivos, probar métodos y desarrollar iniciativas. A estos marroquíes habría que pasearles en loor de multitudes, ponerles de ejemplo, designarles ciudadanos ejemplares.