La cara humana del Dakar

La Voz

LUGO

A media voz El sarriano Chisco vivió una situación dramática al sufrir un proceso depresivo agudizado por la miseria de los habitantes del desierto y el intenso calor

19 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El sarriano Francisco Javier López (Chisco) no podía imaginar que su participación en la ruta paralela del rally Lisboa Dakar podría acabar casi en tragedia como consecuencia del fuerte calor y del choque emocional que le produjo encontrarse con centenares de personas que se morían de hambre y carecía prácticamente de todo. La aventura maravillosa que pensaba vivir sólo se mantuvo en Portugal y en las dos primera etapas en África hasta que llegó a Tan Tan (Marruecos). Calor y miseria El contacto con la miseria y el calor hicieron mella en la mente de Chisco. «El calor era insoportable y alcanzaba los 60 grados en el coche. Cuando dejamos la civilización y vi la miseria que había en los poblados del desierto comencé a pensar en los niños y ni quería comer ni tener nada, me parecía un insulto hacia ellos y dejé de comer y les regalaba todo». Momentos dramáticos Después de 4 días sin comer la situación de Chisco se complicó y no aceptaba ayuda de nadie de la caravana. «Me parecía insultante poder comer delante de los niños que no tenían nada y pasé de esconderme para comer a no hacerlo. Hubo un momento en el que pensé que mis compañeros que sólo querían ayudarme eran mis enemigos y llegué a arrojarles piedras. No atendía a razones y llegué a perder por completo la noción del tiempo. Por la noche despertaba en la tienda y buscaba a los compañeros para comprobar que no me abandonaban». Final feliz y con suspense La situación se agravó hasta que llegó un punto en que los compañeros de Chisco le pidieron a su padre que fuera a recogerlo. Así fue y después de vivir una odisea su progenitor logró contactar con la expedición y regresar con su hijo. La experiencia fue tan dura que el joven aún está tomando medicación para calmarse y reconoce que le costará superar la situación, aunque el año que viene está dispuesto a regresar a Dakar.