El pincel póstumo de Chanot

LUGO

ARCHIVO DEL IESCHA

Crónica | Recuperación de un pintor vilalbés El Iescha promueve una serie dedicada a la divulgación de artistas de la comarca, que comienza con una figura de la vida social y cultural vilalbesa del primer tercio del siglo pasado

15 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El arte de Terra Chá es uno de los nuevos campos de trabajo del Instituto de Estudos Chairegos (Iescha), decidido a rescatar y a divulgar a la sociedad de principios del siglo XXI el trabajo y la trayectoria de personalidades de hace décadas. El primer protagonista bien merece la consideración de personaje público por la variedad de facetas que abordó: José Enríquez Chanot, nacido en Cádiz en 1873 y fallecido en Vilalba en 1933, fue pintor, pero también promotor de periódicos como El Progreso Villalbés , impulsor de asociaciones como la Unión Comercial Villalbesa y concejal de claros y rotundos objetivos: aunque su ideología era conservadora y su paso por la corporación tuvo lugar en la dictadura de Primo de Rivera, aseguraba que su principal objetivo era la lucha contra el caciquismo. Las variadas facetas que ocuparon a Chanot en vida no tapan su dimensión artística, que el Iescha trae de nuevo a la primera línea de la actualidad con un libro cuyo título es claro: Chanot, pintor gaditano-vilalbés es la obra que esta noche -casa de la cultura, ocho y media de la noche- se presenta en Vilalba. Los profesores José Luis Novo Cazón, presidente del Iescha, y Xosé María Felpeto Enríquez, nieto del pintor, son los autores de un estudio que no solo recorre las sucesivas etapas de su vida sino también las de su producción artística. Aunque nacido en Andalucía por el destino de su padre, militar de profesión, gran parte de su vida transcurrió en Galicia. Temática diversa Aunque poco conocida hasta ahora, su obra destaca por su variedad y por la dispersión. Es variada porque incluye murales de tema religioso y paisajes que parecen contener lugares más cercanos al Sur donde nació que al Norte donde pintó; y es dispersa porque su producción artística se conserva en domicilios vilalbeses, en la iglesia de Santa María de la capital chairega y en la casa rectoral de la parroquia mindoniense de Os Remedios, entre otros lugares. Hay incluso composiciones que no se conservan, como el telón que diseñó para el desaparecido Teatro Villalbés. Lo que sí se conserva, como reconocía ayer Felpeto, es la riqueza cromática de un autor de formación autodidacta que además dejó muchos esbozos que no llegaron a plasmarse en lienzos o tablas. La obra que se presenta hoy irá seguida, según las previsiones del Iescha que apuntó ayer Felpeto, por libros dedicados a artistas como los hermanos Antonio y Eladio Insua Bermúdez o López Guntín. Es, por tanto, una nueva etapa de un organismo, el Iescha, cuyos frentes de trabajo parecen tan amplios como los que cultivó en su vida José Enríquez Chanot.