Las minas de cuarzo causan un conflicto de utilidades públicas

LUGO

Los derechos de Erimsa chocan contra los de parcelarias y regadíos Adega advierte que la actividad puede afectar a terrenos de la Red Natura y de un LIC

16 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

La posible explotación de tres yacimientos de cuarzo en la comarca de Terra Chá, cuya titularidad pertenece a la empresa Erimsa, puede desembocar en un conflicto de utilidades públicas sobre el que debería pronunciarse la Xunta. Por un lado, la empresa dispone de ese reconocimiento: según explicó ayer Daniel López Vispo -secretario del colectivo ecologista Adega, uno de los que encabeza la oposición en la comarca-, esa condición se le reconoce a la firma en virtud de la vigente Ley de Minas. Por otro, esa misma condición es la que tienen en la comarca concentraciones parcelarias -en Cospeito, por ejemplo, afecta a Goá, en donde se está ejecutando el proceso, y a Arneiro, en donde ya se llevó a cabo-, regadíos -está prevista su mejora en Cospeito y en Castro de Rei con una inversión de 3,9 millones de euros, con fondos comunitarios, estatales y autonómicos- y montes vecinales -la concesión ocuparía también terrenos forestales-. El asunto puede derivar en un conflicto entre dos consellerías diferentes -la de Innovación e Industria, que autorizó la concesión, y la de Medio Rural, de la que dependen, por ejemplo, las concentraciones parcelarias-. Así las cosas, al consello de la Xunta, agregó Vispo, le competería otorgar prevalencia a una de las declaraciones públicas que entre en conflicto con otro. Pero esa decisión no agotaría el proceso, ya que cualquiera de las partes, tanto Erimsa como las asociaciones que han presentado un recurso de alzada contra la autorización de las concesiones, podrían presentar un recurso. Dicho recurso, según explicó el representante de Adega, no anularía la concesión, pero sí podría derivar en una suspensión cautelar. E incluso podría ocurrir que la Xunta diese la razón a partes diferentes en cada una de las zonas de explotación -Erimsa tiene permiso para tres explotaciones diferentes-. Reserva de la Biosfera La extensión de las tres concesiones ocuparía terrenos de la Reserva de la Biosfera Terras do Miño, que abarca una amplia superficie del centro e incluso del norte de la provincia. Pero en su ámbito de influencia quedarían humedales, como la laguna de Caque (Castro de Rei), que forman parte de la Red Natura y del Lugar de Interés Comunitario (LIC) Parga-Ladra-Támoga. A esas incompatibilidades se les podría añadir otra de tipo urbanístico. Según fuentes consultadas por este periódico, la intención de explotación de la empresas sería incompatible con los usos fijados por la Lei do Solo, que impide la realización de esas actividades. Por otro lado, tanto representantes de los ayuntamientos chairegos afectados, que anteanoche celebraron una reunión en Cospeito para analizar la situación, como responsables de las asociaciones que han presentado un recurso de alzada coinciden en subrayar la incompatibilidad de la actividad extractiva de los yacimientos con la intensidad ganadera que en las últimas décadas ha ido adquiriendo la comarca de Terra Chá.