Amenazan con movilizaciones por los perjuicios de la variante La asociación vecinal pide al Concello que asuma el deber de defender el interés ciudadano
20 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.La situación de la variante de Roupar -incluida dentro de las obras de mejora de la carretera LU-540, que enlaza Viveiro con Cabreiros- sigue suscitando polémica. La asociación de vecinos muestra sus críticas a los trabajos, comenzados hace meses, y pronostica graves consecuencias para la seguridad vial en la zona si no se toman algunas medidas. Una de las principales críticas que el colectivo vecinal, presidido por Manuel Gato, lanza sobre el estado actual es el temor a que la parroquia quede partida en dos. Gato aseguró ayer que los vecinos de algunos barrios deberían de dar un rodeo de más de un kilómetro para desplazarse a otros de la parroquia. La situación ha generado un nivel de malestar que los vecinos, que el pasado domingo celebraron una asamblea, están dispuestos a emprender alguna medida de presión si no se atienden sus reclamaciones. Otra situación que ha sembrado inquietud en la parroquia es la derivada de la futura confluencia de la LU-540 con la carretera que comunica Roupar con Lousada, muy utilizada, manifestó Gato, por camiones que suben a la zona del monte Goía y de la sierra de A Carba. Los vecinos temen que la solución adoptada para la confluencia, similar a una rotonda, acabe convirtiéndose en un punto negro de la red viaria comarcal. Las quejas de la asociación se resumen en un escrito entregado en la casa consistorial, en el que se recuerda a las autoridades municipales la «obriga» de defender los intereses de la parroquia. La solución a la mencionada confluencia de la carretera LU-540 con la de Lousada, el problema de accesos que sufren tres barrios -Armada, Riveira y Portonovo- , las dificultades de algunas vías -privadas ahora de vías de servicio, según los vecinos- y los trámites legales pendientes -algunas expropiaciones no se han pagado todavía, según se argumenta en el escrito registrado en las oficinas municipales- son las cuestiones objeto de crítica. Los vecinos manifiestan además que los puntos de vista expuestos anteriormente al Concello de Xermade y a la Xunta solo han recibido el silencio como respuesta.