UU.AA. pide más beneficios para los dueños de terreno de parques eólicos

LUGO

Pretende que los ingresos de particulares y comunidades lleguen al 10% del total INICIATIVAS Insta a las administraciones a actuar por ser las únicas que tienen información suficiente

13 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

El sindicato Unións Agrarias (UU.?AA.) reclama que los particulares y las comunidades de montes reciban como mínimo el 10% de los beneficios que generan los parques eólicos instalados en terrenos de su propiedad. La situación supondría un claro contraste con la situación actual, en la que los ingresos solo representan el 1% de los beneficios, como explicó ayer Hilario Moliner, responsable de la organización en la comarca de Terra Chá. La situación tendría, como reconoció Moliner, claras repercusiones en la zona noroeste de Terra Chá y en municipios interiores de A Mariña, en donde ha proliferado en los últimos años la instalación de parques eólicos. No obstante, Unións Agrarias advierte que el funcionamiento de los aerogeneradores «aínda non contribuíu a favorecer ás zonas onde se instalaron». Moliner puso un ejemplo de una posible situación, y aseguró que si una empresa como Endesa acabase vendiéndose a la compañía alemana Eon, los beneficios que correspondiesen por energía eólica «irían directamente para Alemaña». Así las cosas, el punto de partida de Unións Agrarias persigue conseguir que el funcionamiento de los parques eólicos «se note no rendemento económico» de las zonas donde están instalados. Un parque, argumentó Moliner, necesita viento y generadores para funcionar, y son los dueños del monte, al aportar el terreno, los que permiten a las empresas lograr sus beneficios. La forma que Unións Agrarias considera idónea para regular el asunto es la creación de sociedades integradas por las empresas y por los propietarios de los terrenos. Contra expropiaciones Pero el sindicato no solo propone soluciones para las dos partes que se ponen de acuerdo para la explotación de un parque eólico, la que aporta los terrenos y la que coloca el material y lo gestiona, sino que también insta a las administraciones a tomar medidas. Moliner sostiene que los vecinos desconocen datos de los que sí disponen las administraciones -por ejemplo, la energía evacuada en un parque eólico en un año, que permite conocer los ingresos-. También criticó la actitud de seguir «o xogo ás empresas», que, dijo, saben que se sentirán amparadas al lanzar sobre los vecinos la amenaza de la expropiación de los terrenos. Moliner explicó que en días pasados había asistido a una expropiación de terrenos en Ourol, en donde, dijo, se construirá una línea de media tensión que enlazará dos parques eólicos y que se conectará con una subestación, que a su vez se unirá con otra situada en Viveiro.