Los concellos chairegos empiezan a evaluar los daños del temporal

La Voz LA VOZ | LUGO/VILALBA

LUGO

MARTINA MISER

Los estragos que el agua ocasionó en la red de pistas son muy cuantiosos El alcalde de Vilalba estudia la posibilidad de solicitar ayudas a la Xunta

09 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

El alcalde de Vilalba, el popular Gerardo Criado, anunció ayer que en próximos días, a la espera de que el tiempo se vuelva más seco, se recorrería con detenimiento varias partes de la zona rural para conocer posibles daños. Criado explicó que la intención del Concello no descartaba la solicitud de ayudas a la Xunta dentro de la línea de fondos habilitada por el gobierno autonómico para paliar daños del temporal. Otros regidores de la comarca también prevén hacer una evaluación de los daños ocasionados por el temporal de esta semana. Los estragos son cuantiosos, especialmente en la red de pistas y carreteras municipales. En algunas el agua dejó espectaculares socavones. Aunque zonas del litoral atlántico han sido hasta ahora las más perjudicadas, Gerardo Criado manifestó que comarcas interiores también soportaban esa situación de modo periódico. Por ello, agregó, tendría sentido que «a Terra Chá en xeral e Vilalba en particular» se llegasen a beneficiar de esas ayudas. En el municipio de Vilalba sigue cerrado, según informó Protección Civil, un tramo de la carretera que va de Santaballa a Codesido por cerca de la charca do Alligal. Mientras tanto, el Concello ha empezado a calcular qué mejoras serán necesarias en el tramo del paseo fluvial que sigue cerrado. Criado manifestó que se había asegurado la fijación de un puente de madera, que habría que reponer un banco y que se miraría si algunas traviesas de madera del suelo se habían desprendido. En Xermade, mientras tanto, la situación que se vivía anoche parecía tranquila tras una tarde más seca que la del viernes. El alcalde, el popular Tomás Rodríguez, manifestó que los riesgos eran menores. Lo que sí sospecha el Concello es que se acumule cierta cantidad de lodo y de otros materiales en el área recreativa de Cabreiros por la crecida del río Trimaz, aunque se descartan, en principio, daños graves en el material. Daños en el CIT La reducción de precipitaciones que se produjo en la tarde de ayer causó un descenso del nivel del río en Parga, en donde llegó a afectar por la mañana a las instalaciones del CIT, según informó el Grupo Municipal de Intervención Rápida (Grumir). El agua no parece haber afectado al puente de San Alberte, recientemente restaurado, aunque sí provocó que se soltase una pasarela de madera en un tramo de la Ruta da Auga cercano a Parga. En estos días pasados fue necesario retirar árboles caídos en el casco urbano y en Pardiñas. Hubo también subidas de nivel del río en lugares como Meira, cerca del parque Río Barja. No obstante, el concejal de Obras, el popular Manuel Jartín, aseguró que la limpieza del cauce había contribuido a reducir las consecuencias de años pasados. Por su parte, vecinos de Goá (Cospeito) destacaron que la construcción de canalizaciones había rebajado problemas de nivel del agua que, dijeron, se manifestaban antes con más intensidad. En la capital lucense el desbordamiento del Miño constituyó ayer motivo de atracción para decenas de personas que acudieron a sus orillas provistas de cámaras de fotos. En la N-VI estuvieron a punto de producirse accidentes debido a que algunos automovilistas aparcaron sus coches en el arcén para ver a qué nivel llegaba el agua en O Muíño. La Guardia Civil de Tráfico efectuó anoche diversas recomendaciones a los automovilistas que hoy transiten por zonas de montaña e incluso por la A-6 por Pedrafita. En previsión de la existencia de planchas de hielo y de que en la noche de ayer siguiese nevando, aconsejaron llevar cadenas en el maletero. Asimismo recomendaron adaptar la velocidad a las condiciones de las vías.