Una imagen del Miño muy diferente de la de este mes

La Voz

LUGO

ARCHIVO JUAN CANCELA

El plácido discurrir del río Miño, sólo turbada por los remos de las barcas, nos muestra la riqueza ecológica del cauce, rodeado de frondosos árboles. Como telón de fondo frondosas carballeiras, que actualmente perviven como pequeños retazos de verdor, en medio de las construcciones del barrio de Acea de Olga, un solitario edificio en la lejanía, es el colegio Fingoi, creado para mantener vivo el espíritu de la Institución Libre de Enseñanza, en la que estudió su fundador. El prestigio de este centro crecería notablemente con el paso de los años, contando entre su plantilla con figuras de la talla de Carballo Calero, entre otros.