02 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.
?os guardias del Seprona tienen multitud de anécdotas relacionadas con la actividad de los ilegales. Una de ellas tiene como protagonista a un vecino de Cospeito que, en vez de mantener sus actividades delictivas en el río en secreto, alardeaba en algunos bares de que no conseguían descubrirlo. Tal actitud llegó a oídos de los agentes que dejaron transcurrir acontecimientos. Pasaban las semanas y el trampero seguía presumiendo hasta que un día fue cazado en plena faena. Su actitud le supondrá una considerable sanción una vez que el expediente abierto esté tramitado por parte de la Xunta y sea publicado en el Diario Oficial de Galicia .