Heridos ocho peones portugueses en un accidente de tráfico en Taboada

la voz | lugo

LUGO

La furgoneta en la que viajaban se salió de la carretera y dio varias vueltas de campana Los trabajadores de la construcción viajaban a su país para pasar el fin de semana

17 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?cho trabajadores de la construcción de Portugal, que trabajaban en la capital lucense y que se desplazaban a pasar el fin de semana a sus domicilios, resultaron heridos ayer en un accidente de circulación, en Taboada. Dos de ellos se encontraban graves. La furgoneta en la que iban se salió de la calzada y dio varias vueltas de campana. Los heridos viajaban en una de las dos furgonetas que se dirigían a Portugal, tras haber finalizado la jornada de trabajo por la carretera de Ourense. El accidente ocurrió tras una peligrosa curva, situada en el kilómetro 36, en el lugar denominado Alto do Torrón. Según el conductor del otro vehículo, que circulaba detrás, el accidentado comenzó a dar bandazos al pasar por encima de un charco de agua acumulada en la carretera. Después dio varias vueltas de campana. La furgoneta 1361 DWC quedó finalmente asentada entre la cuneta y el arcén. Los heridos fueron evacuados en cinco ambulancias al Hospital Xeral del Sergas. Según fuentes consultadas, dos de ellos presentaban lesiones graves. Algunos de ellos tuvieron dificultades inicialmente para identificarlos dado que en el accidente parece ser que perdieron las carteras con la documentación. Todos los heridos consiguieron salir del vehículo bien por su pie, bien ayudados por sus compañeros y esperaron la llegada de las ambulancias sentados sobre el arcén e incluso tumbados. Los miembros de las cuadrillas trabajaban en el sector de la construcción de Lugo y se dirigían a disfrutar del fin de semana a sus domicilios. Suelen pasar la semana trabajando y viajan el viernes por la tarde a sus casas en furgonetas que los traen de retorno el lunes por la mañana. Generalmente se desplazan cada quince días. Los viajeros de las furgonetas se alojaban en un hostal a las afueras de la capital lucense.