Obras a buen ritmo en la unión de la A-8 y la A-64

La Voz

LUGO

PALACIOS

25 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La zona de Grandisca (Mourence), situada a poco más de dos kilómetros del centro de Vilalba, está llamada a ser uno de los principales nudos de comunicaciones del norte de Galicia, ya que en ese lugar confluirán la autovía del Cantábrico (A-8) y la de Ferrol a Vilalba (A-64). Las obras de la primera (en la foto) forman parte en ese punto del tramo Vilalba-Regovide, al que también pertenece la mejora del acceso de Alba, y avanzan a un ritmo superior al de la A-64, ya que los trabajos del tramo que enlazará Cabreiros con la capital chairega están en los trámites iniciales. Este acceso, el de Goiriz y el de Alba se completarán con otro situado en Escairo (Mourence), en donde el tráfico desembocará en la carretera Vilalba-Momán, que pertenece a la Diputación y cuya entrada en la villa también quiere revisar el Concello.