El grupo conservacionista Numenius alerta del riesgo de la pérdida de bosque autóctono Los daños a la fauna habrían sido mayores en primavera, dicen los ornitólogos
07 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Aves como el azor y el gavilán serán las más afectadas por el incendio que afectó ayer a la laguna de Caque, uno de los principales humedales de la comarca de Terra Chá. Ese lugar, perteneciente al municipio de Castro de Rei, resultó dañado por un incendio cuyas consecuencias, tal como manifestaron ayer varios ornitólogos con los que contactó este periódico, se percibirán tanto en la fauna como en la flora. Aunque con prudencia, a la espera de desplazarse al lugar y realizar una observación amplia, Gustavo Martínez, técnico del centro municipal de interpretación de la laguna de Cospeito, destacó que la vegetación de la zona, en la que hace décadas se efectuó una repoblación con pino, le daba a esta laguna unas características de fauna diferentes a la de Cospeito, que dista varios kilómetros. La variedad de vegetación supone también una diferencia de aves: eso explica, dijo Martínez, la presencia de azores y gavilanes, pero también de cuervos. Esta última especie, poco frecuente en Terra Chá, podía verse en las cercanías de Caque, y el futuro inmediato aclarará si continúa o no en esa zona. Martínez subrayó también que los daños habrían sido mayores si el incendio se hubiese declarado en primavera, ya que ése es el período de cría y de ayer presencia de nidos. Por su parte, el ornitólogo Óscar Rivas -integrante, al igual que Gustavo Martínez, del grupo conservacionista Numenius- aseguró que el daño no sólo estaría causado por el daño en los árboles sino también por la reducción del colchón de protección de las aves: ahora, agregó Rivas, estarán más expuestas a ruidos y otras molestias. Por otro lado, ambos coincidieron en manifestar su rechazo a repoblaciones realizadas en décadas recientes en la comarca, ya que, afirmaron, supusieron una reducción del bosque autóctono en detrimento de otras especies arbóreas. Martínez resaltó que tanto el bosque autóctono como las zonas de pastizal funcionan de modo eficaz como cortafuegos, mientras que Rivas reclamó respeto para los usos agrarios y los hábitats tradicionales.