Crónica | La Fundación O Noso Lar de Samos Realizan desde 1991 un trabajo dedicado a los más necesitados y a fomentar la autoestima en el mundo rural. Jóvenes y ancianos colaboran para revitalizar el pueblo
02 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El individualismo y el consumismo son valores que invaden las sociedades modernas, plagadas cada vez más de excluidos y marginados. Ante esta situación, no todo el mundo se queda cruzado de brazos. Los miembros de la fundación O Noso Lar, de Samos, hace más de quince años que han decidido actuar, y parece que poco a poco están consiguiendo sus objetivos ayudando a fomentar la solidaridad y la convivencia intergeneracional. Esta fundación está presidida por el vicario Miguel Gómez, ayudado por una comunidad de religiosas y decenas de voluntarios. A lo largo del año realizan todo tipo de actividades para conseguir dinamizar la vida en el concello de Samos y «axudar a levantar a autoestima de todos, os maiores e os máis novos, así como fomentar a convivencia e a solidariedade interxeneracional», explica el presidente. La prioridad de O Noso Lar es la atención a las personas mayores, ya que son las más vulnerables. Para ello, la fundación dispone de una casa de acogida. También realizan actividades como Nadal no Noso Lar y las vacaciones para mayores. Gracias a este programa, los ancianos han podido visitar lugares como Málaga, Murcia, Valencia, Portugal, Cádiz, Sevilla, Lourdes, Barcelona o Palma de Mallorca, con una participación que ronda las cincuenta personas. También organizan actividades para la gente joven, como los campamentos, cursos de formación de monitores y directores de actividades de tiempo libre, rutas de senderismo o campos de trabajo, voluntariado. Sin embargo, la principal preocupación de O Noso Lar es realizar las actividades conjuntamente, jóvenes y mayores. Por este motivo, la fundación tiene en marcha un programa de fomento de la solidaridad y convivencia intergeneracional. Dentro de este programa se incluyen tres actividades. La primera es una jornada de convivencia, que consiste en una excursión por distintos lugares de Galicia, en la que participan cada año más de cien personas de todas las edades. También organizan una Festa Popular Campestre de Convivencia cos Nosos Maiores, que este año tuvo lugar el 20 de agosto en la carballeira de Teivilide. Cada año participan unas 2.500 personas, de las cuales unas 1.200 son mayores de 60 años y colaboran unos 100 voluntarios, según datos de la fundación. Por último, O Noso Lar organiza una comparsa para el carnaval. Niños, jóvenes y adultos de entre 3 y 65 años participan en cada edición en los trabajos compartidos y en los desfiles en Sarria, Monforte y Samos. La fundación O Noso Lar también ha puesto en marcha la publicación de una revista. Se trata de un proyecto integrador para «achegar a cultura á nosa xente, con letra grande, para que sexa lexible para todos», explica Miguel Gómez. En la revista aparecen reflejados artículos sobre arte, las actividades realizadas en la fundación, la riqueza de las plantas o los valores de los mayores. Un caso único La existencia de esta fundación es un caso único en la provincia. Su labor social, cultural y de integración no deja de ser sorprendente y digna de admiración. Uno de los voluntarios de esta fundación, José Luis Garza, explica la importancia de una agrupación de este tipo: «Cremos que neste concello é vital unha ONG que se preocupe pola xente maior e que leve a cabo un labor de formación da xuventude». A través de O Noso Lar, se suplen las carencias que existen en el mundo rural. Para ello es esencial la colaboración de todos, «no mundo rural non podemos traballar con sectores separados porque somos pouca xente», explica Gómez. Gracias a esta fundación, se nota un avance en la concienciación del pueblo sobre la importancia de la convivencia y la solidaridad de todos, la gente se siente protagonista de su propia historia desde el momento en que colabora. Desde la humilde pero gran labor de O Noso Lar, jóvenes y mayores han pasado a ser sujetos activos y transmisores de valores más humanos.