Un boleto de 643.000 euros

La Voz

LUGO

PEPA LOSADA

A media voz En O Vicedo se repartió un premio gordo de la Bonoloto, mientras que en Foz ofrecen felicidad gracias a las fiestas, que ayer contaron la presencia de Carlos Baute

09 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?ras el abarrote del concierto de Carlos Baute llega cierta calma, aunque la diversión y la música continúan en Foz. Las orquestas toman hoy el relevo del cantante venezolano, que hizo bailar y disfrutar a todo el público congregado en el Paseo da Ribeira anoche. Los grupos Satélites y Os Players amenizarán la velada del día grande, festividad de San Lourenzo, patrón de la localidad. Las celebraciones comenzarán a mediodía (12.00 horas) con la misa cantada por el Coro de Foz y la procesión, con la Banda de Música de Vilalba. A las 13.30 la formación chairega dará un concierto en la plaza del Conde de Fontao. Con sólo dos apuestas, selladas el martes, día 8, en el bar Santo Domingo, situado en la avenida principal de O Vicedo, alguien, cuya identidad seguía sin conocerse anoche, ha conseguido 643.293,81 euros (107 millones de las antiguas pesetas). Oliva Covelo Solloso , titular del establecimiento, se alegró muchísimo cuando le llamaron de la delegación provincial de Loterías y Apuestas del Estado para comunicarle el premio. «Estoy muy contenta, no sé a quién le habrá tocado pero me alegraría muchísimo que haya sido alguien que lo necesite. Mejor incluso si fuera de O Vicedo pero, sobre todo, que le toque a gente humilde», comentó esta vicedense de 51 años. Hace dos años, el bar Santo Domingo de O Vicedo ya repartió millones entre los vecinos, un premio del sorteo del sábado de la Lotería Nacional, con varios agraciados con al menos 60.000 euros. De momento, ni Oliva ni los clientes habituales del local saben quién se ha llevado los más de cien millones de pesetas. «En esta época hay mucha gente de paso, otros que están de vacaciones y que no conocemos», constató Oliva. La expectación era grande ayer en la localidad de O Vicedo. Tomar ejemplo Nuestros fotógrafos captaron ayer una imagen curiosa, la de un coche patrulla de la Policía Local aparcado enfrente de dos puertas de garajes con vado. Se supone que era una contingencia de pocos minutos, pero no me podrán discutir que la imagen es curiosa. Y es que a veces no hay más remedio que aparcar donde uno puede.