A la vejez, empanada y pulpo

La Voz

LUGO

A media voz Más de 1.500 personas de Outeiro de Rei y de Castro de Rei se reunieron ayer en la carballeira de Santa Isabel para celebrar entre todos la fiesta de la tercera edad

20 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Aunque la organización de la fiesta ya lleva años siendo previsora y para ello instala unas carpas para la posible lluvia o el fuerte sol, la temperatura ayer fue ideal para que la celebración de los mayores saliese a pedir de boca. Lugar ideal Pocos espacios naturales y públicos hay tan buenos en las inmediaciones de la capital como el área recreativa de Santa Isabel. El río Miño y la enorme carballeira tantas veces destacada por el recordado Manuel María hacen de este lugar un sitio mágico. Ayer, en la catorce edición de la fiesta, lo pudieron comprobar las más de 1.500 personas que los concellos de Outeiro de Rei y de Castro de Rei consiguieron movilizar. Vaya menú La fiesta tuvo su parte inicial con la tradicional misa, que en este caso fue de campo, y luego con música, que corrió a cargo del grupo tradicional Os Valuros, de Castro de Rei. Y el plato fuerte fue la gastronomía, servida por los atentos camareros y preparada por el restaurante Miño, de Outeiro de Rei. A la cita no podían faltar aquellos productos «que fan país»: empanada, pulpo y carne. Todo ello, hay que decirlo, estuvo bien regado con vino, refrescos y agua. En los postres hubo quien se animó con los puros, y eso que para muchos ya está prohibido por los médicos. Pero ya se sabe, que un día es un día, aunque en el verano empiezan a ser ya demasiados; y luego llega San Froilán, Navidad, Antroido, Semana Santa... Autoridades Hubo una mesa presidencial, en la que estuvieron los concejales de los dos ayuntamientos, con sus alcaldes al frente, José Pardo Lombao , de Outeiro, y Arturo Pereiro , de Castro. A ambos se les ocurrió en el año 1993 la idea de crear una fiesta conjunta entre los dos municipios de homenaje a los mayores. Está bien eso de que de vez en cuando algunos ayuntamientos se unan, ya sea para festejar algo o, de vez en cuando, para compartir ideas y proyectos. Después de los postres la fiesta continuó hasta bien entrada la tarde. Una orquesta se encargó de animar la velada y los ayuntamientos entregaron un pequeño obsequio al varón y a la mujer de más edad de cada uno de los municipios participantes. A este paso también le deberían dar un premio a aquellos valientes que se han atrevido a ir a las anteriores 14 ediciones de la fiesta, sin faltar a una cita. Seguro que muchos de los asistentes, al finalizar la fiesta, ya pensaron en el siguiente año, aunque otros dirán que por el medio que sigan muchas más celebraciones. Vamos, que el ritmo no pare, como dice la canción.