?as numerosas llamadas efectuadas, no sólo ayer sino en la tarde del martes a la empresa Zardoya Otis, que se ocupaba del mantenimiento del ascensor, y a la dirección del hospital para conocer la versión de ambas partes sobre lo sucedido no dieron resultado. Un técnico en ascensores comentó que era prácticamente imposible que una puerta automática de un elevador se abriese sin que el aparato estuviese en el mismo piso. Sin embargo apuntó que si la entrada era manual podría darse el caso. También dijo que sería necesario comprobar minuciosamente si reunía todos los requisitos de seguridad que establece el Real Decreto 57/2005. Los policías que acudieron al hospital comprobaron que la caja el ascensor estaba metros más arriba de la planta baja. Si hubiese ido al sótano, es posible que amortiguase la caída de Josefa Muinelo. Los agentes recibieron el aviso del suceso en la sala del 091 a las 14.40 horas del martes.