Crónica | La destitución de Dorado El presidente cesado por la junta de gobierno plantea en el juzgado una demanda porque considera que este órgano no es competente para destituirlo y tiene que hacerlo la asamblea
14 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l conflicto interno de Acruga, o al menos parte de él, se dirimirá en los juzgados lucenses, a los que recurrió César Dorado, el presidente cesado por acuerdo de la junta de gobierno. Dorado no está conforme con la forma en la que fue destituido, después de haber convocado elecciones en su calidad de presidente de la asociación que defiende la pervivencia de la vaca rubia gallega, para el día 20 de este mismo mes. Por esa razón presentó una demanda judicial en la que solicita la anulación de los acuerdos adoptados por la junta de gobierno, tanto en lo que se refiere a su destitución como a la convocatoria de las dos asambleas: la que abordará la delegación de voto, como la electoral, fijada para el 8 de julio. Dorado, a través de su representante legal, el letrado Javier Pérez Batallón, va más allá y solicita que se adopte una medida cautelar: que se queden en suspenso los acuerdos de la junta de gobierno, en tanto no haya una sentencia al respecto. Como consecuencia de esa demanda ayer se celebró una vista preliminar en el Juzgado de Primera Instancia número 3, cuya titular tendrá que dictar un auto pronunciándose sobre las pretensiones de César Dorado en cuanto a las medidas cautelares. Éste coincidió en la sala con los otros cuatro miembros de la junta de gobierno, que ahora preside José Ferreiro. Ninguno de ellos tuvo que declarar. Fueron los abogados de ambas partes los que expusieron los argumentos jurídicos con los que sustentan sus posiciones enfrentadas. El principal del demandante, en el que vino insistiendo en los últimos tiempos: que la junta de gobierno, según los estatutos de la organización, no tiene poder para cesarlo. La instancia competente, según esta parte, es la asamblea general. Mientras tanto los socios de Acruga están a la expectativa de acontecimientos, ante una situación que cada vez se embrolla más. Las elecciones no se celebrarán el día 20, como pretende Dorado. Pero, ¿serán el 8 de julio como convocó la junta de gobierno en funciones? En el fondo del conflicto está obtener la presidencia de Acruga, un puesto codiciado en estos momentos al menos por tres personas: Dorado, Ferreiro y Antonio Núñez-Torrón, que está al margen porque no formaba parte de la directiva anterior de la asociación.