Crónica | Vecinos de San Pedro reclaman dinero de expropiaciones Las Autovía del Noroeste ocupó 2.000 metros cuadrados de monte común en el municipio de As Nogais, que sus propietarios aún no cobraron, después de seis años
06 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?a comunidad vecinal de monte en mano común de San Pedro, en As Nogais, reclama que Fomento les pague los terrenos expropiados hace más de seis años para las obras de la A-6. Los afectados desconocen la cantidad que recibirán por la superficie de 2.000 metros cuadrados que les ocuparon con la autovía y por los árboles que estaban plantados. Con ese dinero pretenden realizar alguna mejora para el pequeño pueblo del concello de A Montaña. Los terrenos expropiados en su día fueron declarados monte en mano común en el año 1977 por el Jurado de Montes. Inicialmente no iban a verse afectados por las obras de la A-6, sin embargo un cambio de última hora en el trazado obligó a expropiarlos. Según asegura Jesús Valle, el presidente de la junta rectora de la comunidad de montes, para colaborar en la rápida ejecución de las obras de la autovía, autorizaron que las máquinas trabajaran antes de que se ejecutara el trámite de expropiación de los terrenos. Éste comenzó con posterioridad. «Nós actuamos de boa fe -asegura Valle- para evitar que se retrasasen as obras. Se non houbésemos autorizado que entraran nas nosas fincas podían ter que esperar tranquilamente máis de tres meses. Pero, a nosa boa fe, non foi compensada». Jesús Valle desconoce en qué emplearán el dinero de la expropiación. Según dijo, entre todos los vecinos decidirán a que lo destinan que redunde en beneficio de todos. Valle recuerda que en el año 2000 recibieron una notificación para cobrar el depósito previo de la expropiación, pero no pudieron hacerlo porque aún no habían constituido la junta rectora. Sin dormir Los 2.000 metros cuadrados de monte están en una zona en la que limitan los concellos de As Nogais y de Pedrafita. San Pedro fue uno de los pueblos más afectados por las obras de la Autovía del Noroeste. En plenos trabajos del túnel que excavaron, justo debajo de la aldea, aparecieron grietas en las casas y en el suelo, con la consiguiente alarma para el vecindario. Muchos habían asegurado en su día que no dormían tranquilos por temor a que en cualquier momento hubiera algún desprendimiento. Esta etapa coincidió casi en el tiempo con la etapa de terremotos que sacudieron la zona y con epicentro en el municipio limítrofe de Triacastela. Durante las obras de la A-6 en la aldea de San Pedro también se vivió otro de los acontecimientos más relevantes: la expropiación de la vivienda a una familia que años antes había tenido que abandonar su casa por las obras de ampliación de la N-VI. Tuvo que intervenir la Guardia Civil. Finalmente los afectados pudieron construir otro inmueble en un lugar diferente. Los vecinos no tienen noticia alguna de Fomento sobre el cobro de las expropiaciones, que, parece ser, son las últimas que les quedan por percibir, y a las que no están dispuestos a renunciar. Las de las fincas ya las cobraron.