En directo | Recorrido por el adarve Los tramos del paseo interior acondicionados se alternan con zonas en las que la maleza oculta viejos inmuebles y los residuos de todo tipo se acumulan en casas sin ventanas
10 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.PLAZA DO CANTIÑO. Los dos edificios de la imagen tienen desconchones y cristales rotos. VIEJOS ALPENDRES. Hay varios a lo largo del recorrido y en ellos se amontona la basura. PARA OCULTAR EL FEISMO. Esta lona se colocó para tapar un antiguo galpón detrás del parking. EDIFICIOS ABANDONADOS. Esta gran nave en la trasera de la calle Progreso es sólo un ejemplo. MALEZA AMENAZANTE. Los más hermosos jardines conviven con la gran vegetación. PINTADAS POR DOQUIER. Las de la foto están en la denominada Vía Romana, en un tramo abierto. A PIE DE MURALLA. Inmuebles apuntalados largo tiempo esperan una urgente actuación. ÁREA DE REHABILITACIÓN. Casas adquiridas por el IGVS y pendientes de ser rehabilitadas. El 29 de noviembre del 2000, la muralla de Lugo fue declarada Patrimonio de la Humanidad y hace apenas una semana esta ciudad recibió su declaración como Municipio de Interés Turístico Galego. Ambos hechos deberían haber bastado para concienciar a la gente de que la Muralla, que al fin y al cabo es un referente para cuántos visitan la capital lucense, merece algunos mimos, más que nada para que los que a diario pasean por el adarve no tengan que contemplar cosas que son un verdadero atentado a la estética. Llegará un día en que el paseo interior de la Muralla será como una bendición para nuestros ojos; pero mientras ese día llega, habrá que seguir recordándole a los propietarios de las casas y los solares que están próximos al monumento, en su parte interior, que no estaría de más que se preocupasen por el buen estado de esos inmuebles y por hacer algún que otro desbroce antes de que la vegetación acabe engullendo todo lo que encuentre a su paso. La administración y las instituciones también tienen que poner algo de su parte, como ya están haciendo, a tenor de las labores llevadas a cabo en algunos de los tramos de ese paseo interior de la Muralla que ya están acondicionados, como el comprendido entre la calle Nóreas y el aparcamiento Ánxel Fole. Esas labores seguirán siendo posibles gracias a los convenios firmados, por ejemplo, entre el Ayuntamiento y la Tesorería de la Seguridad Social, para adecentar la zona que está a la altura de la sede de este organismo. Pero como en cualquier ámbito de la vida diaria, también en cada uno de los tramos que conforman el paseo interior parece haber clases y las alegrías, o más bien las penas, parece que van por barrios, o mejor dicho, por tramos. Situándonos en el que está a la altura de la plaza do Cantiño, lo que se contempla no es precisamente algo ejemplar, sino más bien dos edificios en ruínas, que, se miren por donde se miren, piden a gritos que alguién les eche una mano, y no precisamente de pintura. Espero que los proyectos que existen para esos dos inmuebles y se ejecuten y estén a la altura de lo que esa plaza representa.