Aprendiendo a orientarse

LUGO

En directo | Iniciativas de educación Alumnos del IES Peña Novo instalan un equipo de GPS y un DVD en un turismo como actividad que les sirve de explicación por si quieren estudiar Automoción

14 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

No es difícil llegar, por ejemplo, de Vilalba a Muimenta. Se coge la avenida de Terra Chá; se sigue, con bastantes rectas, por la LU-120, y poco más de 15 minutos bastan para completar un viaje que además ofrece excelentes vistas del paisaje de la comarca. Si alguien se pierde en el trayecto, cosa más bien improbable, puede consultar el mapa de carreteros o preguntar a algún vecino con el que se cruce. Pero hoy, además, los tiempos cambian tanto que ya los coches vienen equipados con sistemas que orientan y ayudan al conductor de una manera que sería inimaginable hace pocos años. De aprender algunas de esas novedades se han encargado, en las dos últimas semanas, los alumnos del programa de Garantía Social del IES Peña Novo, que ya saben lo que es instalar un GPS y un DVD en un coche último modelo. Observemos, por ejemplo, el Seat Altea con que cuenta el centro para prácticas de alumnos: un vehículo potente -está equipado con un motor 2.0 TDI y tiene 140 caballos- cuyo aspecto indica el poco tiempo que ha pasado desde que salió de la fábrica. Sin embargo, lo novedoso es que algunos de los adelantos que tiene no procedían de la factoría sino que se le han incorporado en el centro. El proceso no difiere del que se puede seguir en una cadena de montaje, según relata el profesor Juan López. Lo primero es saber qué tipo de equipo se va a montar, y lo segundo, decidir dónde se va a colocar. En este caso el GPS está en la parte delantera del coche, junto al equipo de radio, y el DVD, en la trasera. El tercer paso es desmontar es asientos y tapicerías para que los cables, en una cuarta etapa, pasen del motor al habitáculo del vehículo y se distribuyan a los altavoces: los delanteros tienen 180 vatios de potencia, y los traseros, 260. López explica que esta es la primera vez en la que los alumnos realizan un trabajo tan complejo. Basta con ver los cables que se cruzan bajo el maletero para comprobar lo laborioso del proceso. Pero el esfuerzo parece haber valido la pena: la destreza lograda, agrega López, les puede ser muy útil para saber lo que encontrarán si deciden matricularse en el ciclo medio de Automoción en busca de una salida laboral.