En directo | El alcalde casó ayer en la misma ceremonia a dos hermanos con sus novias Dos poetas de la tierra, Darío Xohán Cabana y Fiz Vergara Vilariño, fueron elegidos por el regidor oficiante para los desposorios de la jornada de ayer
04 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.En la casa consistorial de Lugo, que como se sabe es el edificio de la provincia en el que se celebran más bodas, tuvo lugar ayer una ceremonia por partida doble, con la particularidad de que en las dos bodas eran parte dos hermanos, circunstancia que se registró por primera vez, tal y como destacó el oficiante, el alcalde. Con un ligero retraso casi imprescindible en cualquier casorio, poco después de la una de la tarde contraían nupcias en el salón se sesiones José Miguel Viña Veiga con Vanesa Vilela Castro y José Eduardo Álvarez Vázquez con Mónica Viña Veiga. Todos ellos son de Lugo, aunque José Miguel y Vanesa vivirán al menos la próxima temporada en A Coruña, ciudad en la que está la unidad militar a la que pertenece él. Fue una ceremonia sencilla, con poco más de una veintena de invitados que se debatían entre una especie de alegría contenida y una tristeza inesperada. El motivo fue que por la mañana había fallecido el abuelo paterno de Vanesa, que una semana antes había tenido un problema cardiovascular. El alcalde, que no tuvo conocimiento de la parte luctuosa hasta que finalizó la ceremonia, manifestó su satisfacción por casar por primera vez a dos parejas en un mismo acto, con la particularidad de ser de dos hermanos. Dijo que habitualmente los contratos que se hacen en el Concello están relacionados con propiedades y cuestiones materiales. Les leyó los preceptivos artículos legales recordándoles las obligaciones que iban a adquirir y, cuando tocó el turno de su disertación, les dijo que no se preocupasen, que iba a leerles unos poemas. A José Miguel y Vanesa, que se mostraron un poco más cortados a la hora de celebrar el «sí, quiero» con el consabido beso, les dedicó uno de Darío Xoán Cabana, «poeta da Terra Chá extraordinario e gran novelista, que traballa nesta casa». A José Eduardo y Mónica les leyó otro del samonense Fiz Vergara Vilariño, fallecido hace años, del que dijo que «foi un poeta que sufriu moito». Tras dar por concluida la ceremonia, el mandatario mantuvo una corta tertulia coin varios de los presentes, algunos de los cuales no habían estado nunca allí.