Análisis | Anuncio de marcha en Viveiro El actual portavoz del PP confirma que no se presentará a las elecciones locales del 2007. Los populares trabajan en la renovación casi íntegra de la candidatura.
04 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.César Aja no formará parte de la candidatura del PP de Viveiro en las elecciones municipales de mayo del 2007. Al finalizar este mandato, y tras casi un cuarto de siglo en la corporación, el actual portavoz del grupo popular abandonará la política local. Pero Aja no se irá solo. La marcha del que fue alcalde de Viveiro durante dos décadas coincidirá con la renovación casi íntegra de la candidatura. El comité local del partido, que él preside, baraja varios nombres, alguno de mujer, para encabezar la lista. La identidad del próximo aspirante a regidor por el PP será, con mucha probabilidad, alguien ajeno al equipo de estos últimos años. Por primera vez se abre el debate de la sucesión, hasta ahora vedado por la hegemonía de Aja, cuestionado por algún sector del partido pero líder indiscutible, al menos puertas afuera. Frentes judiciales Contra pronóstico de algunos, el político conservador agotará el mandato al frente de la oposición. Inmerso en varios procesos judiciales abiertos a raíz de la investigación de la Fiscalía Provincial de Lugo, propiciada por el gobierno PSOE-BNG, el político conservador será recordado por muchos por las compras de marisco con la tarjeta Visa del Concello. En su reciente comparecencia en el Tribunal Supremo (por su condición de aforado, como senador), volvió a negar que hubiese dedicado ni un solo céntimo de los 5.378 euros a consumo personal. El cobro de dietas e indemnizaciones por asistencia a la alcaldía, la compra del pazo de A Misericordia, la adquisición de terrenos en A Insua o la supuesta contratación irregular de personal son otros capítulos de su gestión sobre los que se tendrá que pronunciar la Justicia. Su breve paso por la Diputación Provincial, apenas un año, y su reconocimiento, en este periódico, de que ya pensaba irse si renovaba en el Senado, le ha deparado críticas dentro y fuera del partido. Apoyo en las bases Para sus partidarios nada de esto enturbia los resultados de veinte años en el poder y nadie conseguirá más apoyos que Aja. Pero él, consciente del rechazo que genera entre un sector de la población, incluso entre los más afines al PP, ha decidido dar paso a caras nuevas. Quien capitanee el proyecto tendrá libertad para confeccionar la lista y asumirá, por tanto, los riesgos de un combate que, sin duda, contará con algún otro adversario novel. «Alguno se va a llevar una alegría», auguró Aja.