Expertos de ocho países participan en el congreso sobre la Muralla El monumento lucense protagoniza las intervenciones de esta mañana en el Museo
26 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Científicos de ocho países participan en el congreso sobre Murallas de Cidades Romanas no Occidente de Imperio, que se desarrolla desde ayer en el Museo Provincial. Hasta el martes, día de la clausura, serán presentadas 35 ponencias y 15 comunicaciones sobre fortificaciones de España, Portugal, Francia, Inglaterra, Italia, Alemania, Hungría y Croacia. La anfitriona, de la que se cumplen cinco años de su declaración como Patrimonio de la Humanidad, es la protagonista principal de esta segunda jornada, que incluye por la tarde intervenciones sobre otras de ciudades extranjeras. El acto de inauguración tuvo lugar a mediodía en la Diputación, organismo patrocinador. Estuvieron presentes el presidente de la institución, la primera teniente de alcalde de Lugo, el delegado provincial de Cultura, el vicerrector, la gerente del Museo y el presidente del comité científico del congreso. La gerente del Museo Provincial, Encarna Lago, dijo que el objetivo del congreso fue conseguir traer a la ciudad a especialistas en el estudio del imperio romano, fundamentalmente de la zona occidental, objetivo que fue conseguido de modo que, según afirmó, durante estos días Lugo es la capital científica mundial sobre el Imperio Romano. Aludió a la especial celebración del quinto aniversario de un monumento que calificó de «paradigma» de la ciudad, conmemoración que tiene como objetivo que esté representada toda la sociedad, por lo que ya hubo un simposio de escultura galaico portuguesa y el día 30 comienza un congreso infantil, para fomentar la conciencia conservacionista en las siguientes generaciones. Acontecimientos El presidente del comité científico, Antonio Rodríguez Colmenero, recordó que hace diez años se celebró en la ciudad otro importante congreso internacional sobre los orígenes de la ciudad, acontecimiento que tuvo una gran repercusión. Aprovechó para pedir una segunda edición de los trabajos, tras agotarse la primera, y la publicación de los que se presentan estos días. Dijo que, como ahora para su estudio, en un momento de miedo todos los sectores de la población de la época colaboraron en la construcción de la Muralla, resultando «un monumento fuerte y hasta bello». El vicerrector, Carlos Herrero, manifestó que para la conservación del monumento es necesario su estudio, aspecto en el que incidió la concejala Concepción Burgo, que atribuyó el retraso inicial de las investigaciones a la indiferencia mostrada por los lucenses durante años. La edila señaló que ahora forma parte del modo de vida cotidiano de todos los lucenses. El delegado, Xoán Xosé Molina, incidió en que la Muralla sería suficiente por sí sola, pero recordó que la ciudad tiene muchos otros vestigios romanos. Por su parte, Francisco Cacharro se refirió, entre otros aspectos, a la monumentalidad y a la impresión que tuvo que causar vista desde lejos, cuando no había sido empequeñecida por los edificios modernos.