En directo | Iniciativas sociales La Cruz Roja de Vilalba imparte un curso de primeros auxilios en el que enseña pautas de conducta y explica la importancia de actuar con tranquilidad
23 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Ante todo, mucha calma. La frase sirve para recordar un disco de Siniestro Total, pero también, alejándonos del rock de los años 80, para describir el curso de primeros auxilios que desde la semana pasada organiza la Cruz Roja de Vilalba. Actuar en ciertas situaciones de riesgo es la clave, pero no menos importante es conservar la tranquilidad para saber qué hacer. «Hay que tener serenidad y saber qué hacer y qué no hacer», resume Isidro Álvarez Chorén, médico, secretario de la agrupación y monitor del curso. Los conceptos que se enseñan, en un curso que va dirigido a la población, están relacionados con la actuación en accidentes, sean de tráfico -algo que, dice Álvarez, no se puede olvidar por la alta densidad de tráfico de la N-634 y que sirven para actuar antes de que lleguen los servicios de socorro- o de otro tipo. En la sesión de ayer por la tarde, por ejemplo, se explicaron nociones para actuar ante situaciones de hipotermia y de hipertermia y ante traumatismos en el aparato locomotor. Sonia Abeledo, socorrista de la Cruz Roja, dirigió la sesión, que sirvió para aprender a actuar con personas que sufren preocupantes descensos de la temperatura corporal -algo que, explica, pueden sufrir transeúntes o personas que estén al aire libre, con temperaturas bajas, tras haber ingerido grandes cantidades de alcohol- o golpes de calor -algo que afecta, por ejemplo, a niños, adultos o deportistas-. Al curso asisten 15 personas, cifra que parece satisfactoria a los organizadores, contentos además por un nivel de asistencia que definen como elevado. Pero otro detalle que subraya Álvarez es que el curso enseña a actuar en equipo y potencia el sentido solidario, «una de las piedras angulares de la Cruz Roja». Profesionales de la Sanidad y voluntarios de la Cruz Roja predominan en el curso, en el que no se aprende a impartir medicación sino a actuar en una emergencia antes de que lleguen otros medios. Saber reaccionar en un accidente doméstico es otra de las nociones que se incluyen en el curso, cuyo contenido, agrega Álvarez, no se les hace difícil a los alumnos. Tras el curso, los alumnos sabrán cómo comportarse ante una emergencia. Pero sabrán mejor qué hacer si recuerdan algo que se enseña sin ser una materia específica: «Se intenta transmitir serenidad para cuando tengan que actuar», dice Álvarez.